lunes, 5 de septiembre de 2011

Laboratorio Nº 139: "El Final del Viaje" (Agosto 2011)

 “EL BUENO, EL FEO Y EL MALO”

Buena y Serena Noche Arturo y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio.

Esta noche hablaremos de un gran fresco de 1966, donde su pintor –Sergio Leone- supo disponer a la perfección de algunos elementos que pasarían a formar parte de la leyenda del western. Hablamos, claro está, de “EL BUENO, EL FEO Y EL MALO”, tercera entrega de la llamada “Trilogía del Hombre Sin Nombre”, o también “Trilogía de los Dólares”, que ya había sido precedida por “POR UN PUÑADO DE DOLARES” –de 1964- y “LA MUERTE TENÍA UN PRECIO” –de 1965-.

Se trata del punto final –y monumental- a una aventura que Leone visualizó de un modo que posteriormente fue imitado hasta la saciedad por propios y extraños. Es la culminación del spagetti-western, y el encumbramiento definitivo de su estrella: Clint Eastwood.


Rodada en Cinecitta, Burgos y Almería, con un coste de cerca de 2 millones de dólares de la época, la película no se estrenó en EE.UU. hasta 1 año después de su estreno en Italia… y con 16 minutos menos de metraje. Tiempo después recuperaría sus 3 horas originales gracias a una restauración.


Gian María Volonté era la primera elección de Sergio Leone para el papel de “El Feo”, alias “Tuco”, que finalmente recayó en Eli Wallach –debido sobre todo al personaje de forajido que encarnó en “LA CONQUISTA DEL OESTE”- y Lee Van Cleef estuvo en un tris de perder su papel de “El Malo” en favor de Charles Bronson, aunque finalmente salvó los muebles.


El que sí que tenía el puesto asegurado como “El Bueno” era Clint Eastwood, si bien no estaba interesado en volver a calzarse el poncho por tercera vez, pero otro Ferrari nuevo, un cuarto de millón de dólares y el 10% de la taquilla de Estados Unidos le acabaron convenciendo sin mayores reparos. No obstante, el actor se llevó tan mal con el director, que cuando éste último voló a Los Angeles para ofrecerle el papel de Harmónica en “HASTA QUE LLEGÓ SU HORA” –que lo acabó haciendo Charles Bronson, éste sí- Eastwood poco menos que ni le abrió la puerta…



Como anécdotas decir:

• Que el famoso poncho que luce Clint Eastwood es el mismo en las 3 películas de la trilogía. Por cierto que no se llegó a lavar nunca, y estuvo colgado en la pared de un restaurante de la ciudad de Carmel, hasta que Eastwood se lo regaló a Robert De Niro.


• Que el Ejército Español colaboró en el rodaje cediendo 1.500 soldados de reemplazo como extras.

• Que la secuencia de la voladura del puente se tuvo que rodar 2 veces, dado que durante la primera explosión ninguna de las 3 cámaras empleadas estaba rodando.

• Que en uno de los planos panorámicos del puente, por entre su estructura podemos ver un automóvil moderno. Y no es el único, pues cuando Eli Wallach pende de la soga en la secuencia final en el cementerio, otro coche pasa por el fondo (y si se fijan, a la izquierda del actor podrán descubrir a uno de los ayudantes de rodaje)

• Que cada actor hablaba en su propio idioma, de tal modo que italianos y españoles tuvieron que ser doblados al inglés en estudio. De hecho, al final, no se empleó nada del sonido directo y todo fue doblado.


• Que toda la secuencia de la armería, en la que Eli Wallach monta un revolver con piezas de otros, fue improvisada. Curiosamente, y aprovechamos para recordar que la película se desarrolla durante la guerra civil norteamericana, uno de los revólveres que vemos en esa misma secuencia es un Galan belga, que no se fabricaría hasta dos años después de terminada la guerra.

• Que como Leone no encontró ningún cementerio que le sirviera para la secuencia del duelo final, hizo que 250 soldados españoles construyeran uno en 48 horas, cerca de Salas de los Infantes.

• Que en una de las losas vemos 1867 como fecha de defunción, lo cual es curioso pues se supone que nos hallamos en 1862.

• Que los 200.000 dólares que buscan los tres protagonistas serían a día de hoy, calculado el precio del oro y la inflación, unos 11.000.000.

• Que Eastwood repetiría su personaje de “Hombre Sin Nombre” dos veces más, una en “INFIERNO DE COBARDES” y la otra en “EL JINETE PÁLIDO”

• Que, y terminamos con esta, ¿nadie se ha fijado que no hay ni un solo cactus en tantísimas secuencias de desierto? Claro, está rodada en España y no en el continente americano.


Resumiendo: película legendaria, tanto por sus protagonistas como por la historia y la música, compuesta por el maestro Ennio Morricone, que ya había creado escuela de estilo –con silbidos-, y que sería copiada hasta el aburrimiento. Sin llegarle a la altura de las suelas, claro.


Y como les digo siempre: ¡Todavía hay alguno por ahí que dice que ahora se hace cine!

Sin comentarios...

Buena y Serena Noche Arturo... y demás insomnes.


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