martes, 29 de septiembre de 2009

Laboratorio Nº85: "Gambas de Segunda Clase" (Septiembre 2009)

.
.
DISTRITO 9

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:
.

.

Esta noche –haciendo honor a una promesa- no les voy a hablar de esa tocinada titulada “AGALLAS”, como tampoco me voy a referir a otra idiotez –pesada e indigerible- llamada “MALDITOS BASTARDOS”, tan inútil como la vacuna antigripal, pero que seguro que logra alguna carcajada histérica por parte de más de un desesperado. Así que dejo las chorradas para las ruedas de prensa de los equipos de gobierno.

Con la que si me voy a despachar –y muy a gusto- es con esa catastrófica imbecilidad titulada “DISTRITO 9”, que más parece otra tomadura de pelo del Ministerio de Hacienda, cuando dice que lo peor ya ha pasado –y es que me recuerda cuando William Holden, en “EL COLOSO EN LLAMAS” decía que un incendio en el piso 84 no llegaría hasta arriba…
.

.

“DISTRITO 9” es mala de narices y más tonta que hacer una serie sobre la vida de Paquirri –que debió ser un Premio Nobel, según alguna Cadena de TV Amiga- y no se dejen engañar porque pongan la pasta los EE.UU. y Nueva Zelanda. Es un producto típico de una cinematografía a todas luces prescindible –me refiero a la surafricana, no a la española-, que te hace perder el dinero de la entrada y la paciencia. Esta dirigida a pre-adolescentes y niñatines de esos que han cambiado el poco cerebro que tenían por un teléfono movil para hablar con el que tienen al lado.
Y hay sesudos que dicen que esta chorrada tiene acción, imaginación y todos los elementos típicos de un clásico de la Ciencia ficción. Madre mía. O qué poco cine han visto, o cuánto TDT se han metido ya en vena…

.

.
Por salvar… podríamos salvar la primera parte, donde se mezcla el alegato político en plan appartheid –pero light-, con el establecimiento de la historia y algunos efectos especiales bastante aceptables. Pero sobrepasada la sorpresa inicial –por llamarle algo-, el resto del producto se atraganta a marchas forzadas y pronto te descubres a ti mismo consultando nerviosamente el reloj. Porque es que parece que no se va a acabar nunca. 112 minutos eternos, que perfectamente se podrían haber reducido a 1 hora y 20… De sobra.
.
Lo que sí hay que destacar es la inteligente campaña de marketing para el lanzamiento de la película, con toda esa parafernalia de carteles en paradas de autobús, metro y similares, que pretendían ser advertencias auténticas a la población. No en España, claro, donde hemos tenido poca promoción... por no decir casi ninguna. Para variar.
.
.
A Neill Blomkamp, el director, no le conoce ni el farmacéutico de su pueblo. Hizo algunas animaciones y efectos especiales para varias tonterías –incluida la serie de TV “Smallville”-, además de haber dirigido 3 ó 4 cositas sin mayor repercusión que la noticia de que la SGAE no le ha cobrado al gobierno los derechos por cantar La Internacional. Lo curioso es que el hombre ha afirmado que esta película se basa en su juventud en Johannesburgo –aunque ya es para nota, porque está comparando a la población negra con extraterrestres con forma de gamba…-
.
.
Y del reparto… pues no sé bien qué decirles, salvo que son tan conocidos como el Teorema de Inmersión de Nash (el que establece que cada variedad de Riemann puede ser isométricamente embebida en un espacio euclídeo)
.
Decir por ejemplo que Sharlto Copley, protagonista de este producto, deber ser el cajero de supermercado más famoso de la tienda donde trabaja, porque desde luego su carrera como actor va a ser tan fructífera como la de algunos políticos en la universidad. 11 años y sin acabarla.
.
.
Resumiendo: título para comerse una palomitas con algún adolescente, a quien hay que explicarle que los langostinos no hablan y que Hello Kitty no es un personaje real. Por desgracia.
.
Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…
.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Laboratorio Nº 83: "Tonterías a granel..." (Septiembre 2009)

.

.
2009-2010: LO QUE VIENE

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

Esta noche –en la que no voy a hablar de la SGAE, lo siento Teddy- vamos a dar un pequeño repaso a todo el cine que vendrá a nuestras pantallas en los próximos meses, que no es que sea una maravilla precisamente, aunque alguna cosilla hay. Vamos con ello.
Roland Emmerich dirige a Woody Harrelson, Danny Glover y John Cusack en la apocalíptica “2012”, que se estrenará en Noviembre, y en la que veremos algunos de los efectos especiales más espectaculares de toda la historia del cine –a juzgar por el material al que hemos podido acceder-.
En EE.UU. ya se estrenaron “DISTRITO 9” parida con extraterrestres, y “G.I.JOE”, parida sobre los famosos muñequitos de plástico y de cómic.
Las Navidades nos asaltarán con la muy atípica adaptación del personaje de Sherlock Holmes, con Robert Downey Jr. y Jude Law como protagonistas.
Para entonces tendremos también el último trabajo de Heath Ledger, titulado “EL IMAGINARIO DEL DOCTOR PARNASSUS”, con Jude Law, Johnnie Depp, Colin Farell y Christopher Plummer.
Richard Gere y Hillary Swank nos traerán “AMELIA”, mientras Cameron Díaz, James Marsden y Frank Langella harán lo propio con “THE BOX”, un thriller de terror con cajita mágica que cada vez que te concede un deseo... mata a alguien (lo malo es que luego se te aparecen los fantasmas… como alguno que yo me sé y los impuestos…)
Veremos a John Travolta protagonizar “DESDE PARIS, CON AMOR” y también “PERROS VIEJOS”, con Robin Williams.
Sandra Bullock, a quien también veremos en la comedia ”TODO SOBRE STEVE”, atacará con la sensiblera historia –real- de un adolescente afroamericano –o sea, negro- que es adoptado por una familia muy, muy buena –o sea, blanca-. Interesantísimo…vamos…
Charlize Theron y Kim Basinger, dirigidas por el plúmbeo y sobrevalorado Guillermo Arriaga, llegarán a nuestros cines con “THE BURNING PLAIN”, definida como un “misterio romántico inmerso en una introspección personal” y no sé cuántas sandeces más.

Y vamos con remakes y continuaciones varias:
Ya se está escribiendo el guión para la cuarta entrega de la serie Bourne, con Matt Damon repitiendo como protagonista, quien también intervendrá en la adaptación de “THE ADJUSTMENT BUREAU”, relato corto de Philip K. Dick, así como en “EL INFORMADOR”.
Veremos una nueva versión de la Warner de su EXCALIBUR, dirigida por Bryan Singer –que, por cierto, está desarrollando una nueva versión de “GALACTICA” para la pantalla grande-.
Y mientras que los pipiolos saltimbanquis vuelven con nuevas aventuras y nuevas caras en el remake de “FAMA”, otro que volverá es Stallone con –agárrense- “RAMBO 5”, peleando con sus 62 años contra un cártel de la droga en la frontera entre EE.UU. y Méjico.
Aunque también veremos al hombre en “LOS SACRIFICABLES”, para la que –como promoción- se colgó hace tiempo en Youtube un vídeo con las tremendas sesiones de pesas de Silvester. Protagonizan este invento Mickey Rourke, Jet Li, Jason Statham y Dolph Lundgren

La tontería de saga adolescente “Crepúsculo” continuará en Noviembre con “LUNA NUEVA”, repleta de pechitos rasurados y narcisos por doquier, pensado todo ello para los pósters de necrófilos y descerebrados sin dirección en sus vidas.
Otra secuela irrumpirá el próximo verano, producida por Robert Rodríguez: “DEPREDADORES”, en la que una nave terrestre queda atrapada en el planeta madre de los famosos cazadores. Incluso se comenta que es posible que Arnold Schwarzenegger haga una pequeña aparición estelar. Se rueda actualmente en Hawai.
El 2010 nos traerá el remake de “Pesadilla en Elm Street”, donde Jackie Harley, de los “Watchmen” interpretará –es un decir- a Freddy Krueger.
Mickey Rourke aparecerá como el malo malísimo –peor que un ministro- en la secuela de “Iron Man”, que contará también con Samuel L.Jackson, Scarlett Johansson, Don Cheadle, Gwynneth Palthrow y –claro- Robert Downey Jr.
Benicio delToro y Anthony Hopkins tratarán de horrorizarnos con la nueva versión de “El Hombre Lobo”, basada directamente en la película que protagonizó en su día Lon Chaney Jr.

Y más allá del verano próximo tendremos –al menos eso dicen los rumores en el mundillo-:
La continuación de “BLADE RUNNER”, y los remake de “ATMOSFERA CERO”, “EL BLOB” –ya saben, el monstruo gelatinoso blandiblub verde-, y “PARQUE JURÁSICO 4”

Las 3 Dimensiones están más vivas que nunca, pues son el mejor reclamo para que el público vuelva a las salas:
En EE.UU. donde ya se ha estrenado “Halloween II”, perteneciente al remake de la serie, le seguirá “HALLOWEEN 3-D”.
Tendremos una chorrada sobre premoniciones en la también estrenada allende los mares “THE FINAL DESTINATION”. El plato fuerte tridimensional será “AVATAR”, de James Cameron, una mezcla de la tecnología vista en “ALIENS” y en “ABYSS” con un mundo sintético de elfos o lo que sea, que irrumpirá en nuestras pantallas con una historia según la cual el protagonista es un exmarine parapléjico a quien meten en el cuerpo de una especie de elfo azul gigante, y que tendrá que sacudir bofetadas hasta en el cielo de la boca a todo bicho viviente –literalmente hablando- en un planeta extraterrestre.
Luego vendrá “DRIVE ANGRY”, en la que un tridimensional Nicholas Cage perseguirá –esto me suena- a los asesinos de su mujer que, además, secuestraron a su bebé (y no se mearon en las macetas de milagro)
Y por fin asistiremos al relanzamiento de “EL SUBMARINO AMARILLO” de Los Beatles, remasterizado y reconvertido a las 3D, del mismo modo que “LA BELLA Y LA BESTIA” de la Disney, ambos experimentos que irán decidiendo si las productoras se dedicarán a relanzar sus títulos más importantes en tres dimensiones (quizá sea la forma de volver a ver buen cine otra vez… aunque sea repetido).

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

lunes, 14 de septiembre de 2009

Laboratorio Nº 31: "Mejor en Tren" (Mayo 2008)

.
"LA MALDICIÓN DE LOS AEROPUERTOS"

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

Estaba comentando con Walpurgo la situación de orfandad cinéfila que sufrimos últimamente, cuando se me ha ocurrido que –por aquello de que van llegando las vacaciones y los viajes-, podría hablarles del subgénero cinematográfico de “catástrofes aéreas” y de la maldición de la serie “AEROPUERTO”. Verán por qué.
.

.
El primer título fue “AEROPUERTO” (“Airport”, 1971), con Burt Lancaster y Dean Martin, además de un interminable reparto –clásico en este tipo de cintas de desastres- plagado de decrépitos y olvidados actores en el final de sus moribundas carreras. Aquí la excusa para sufrir mucho que nos proponía Arthur Hailey, el autor de todas las novelas, era la de una bomba en el avión.
.

.
La maldición en este primer caso comenzó su andadura acabando con el actor Van Hefflin y otros dos compañeros de reparto, y siguió con el Boeing 707 alquilado para los planos reales exteriores, que terminó estrellándose nueve años después cuando aterrizaba en Sao Paulo.
.

.
Luego llegó “AEROPUERTO 75” (“Airport 75”, 1974), con Charlton Heston como salvador, que nos contaba cómo una avioneta se estrellaba contra la cabina de mando de un Boeing 747, dejando al avión sin pilotos.
.
.
Aquí la maldición acabó con la avioneta Beechcraft empleada en el rodaje, que acabó sus días catorce años después, al estrellarse en pleno vuelo contra otra avioneta Cessna. ¿Casualidad? Ah, y otra curiosidad: el 747 que se utilizó se halla ahora fuera de servicio en un hangar… ¿saben dónde? ¡En Roswell! ¿No les suena el sitio?
.
Como anécdota comentar que en la secuencia en que se está evacuando a los pasajeros, nadie hace caso al cartel de “Salida” y todos corren en dirección contraria hacia el morro del 747… ¡donde no hay ninguna!
.

.
Dos añós después se estrenó “AEROPUERTO 77” (“Airport 77”, 1976), con Jack Lemmon. El tema en esta ocasión era el secuestro de un 747 cargado de obras de arte (y de gente) que, posteriormente, se pegaba el talegazo contra una plataforma petrolífera al volar por debajo del alcance del radar para, finalmente, hundirse en el océano.
.


.
La maldición en este caso no fue sino la estafa de anunciar a bombo y platillo que el 747 caía en pleno “Triángulo de las Bermudas”, con lo que el público esperaba algo sobrenatural en la historia. Pero nada de nada.
.

.
Con todo y con eso, aún se estrenó otra película más sobre el tema aero-catastrófico, titulada “AEROPUERTO 80: EL CONCORDE” (“Airport 79: The Concorde”, 1979), protagonizada por George Kennedy y Alain Delon, esta vez con el avión de moda entonces, que pasó por los cines perdiendo dinero a mansalva. Eso sí que fue un desastre…. Como la economía española.
.

.
Su título original era “AEROPUERTO 79”, pero como en Europa se estrenó al año siguiente, pues hubo que cambiarle el título. El tema: derribar al Concorde a base de misiles o como fuera.Y a lo que vamos: el avión real alquilado para los planos exteriores fue el que, el 25 de Mayo de 2000, se estrelló cuando despegaba del aeropuerto Charles De Gaulle. ¿Coincidencia también? Juzguen ustedes…
.

.
Los únicos que salieron beneficiados de toda esta morralla –digo “serie”- fueron el actor George Kennedy, pues su personaje de Joe Patroni estuvo presente en todas las películas como testigo impasible de talegazos, accidentes y sabotajes varios (el hombre debía ser gafe, la verdad…), y Arthur Hailey, que escribió y les vendió todas las novelas.
.

.
Por cierto, en España se estrenó en cines una bazofia titulada “AEROPUERTO 78: VUELO SUPERSÓNICO” (“SST: Death Flight”, 1977), subproducto televisivo malo donde los haya, cuyo título original “Vuelo Mortal” avisaba de que no nos encontrabamos con un nuevo título de la serie de “Aeropuertos”. Pero nos lo colaron por la escuadra… Aquí la maldición era la propia película…
.
.
Resumiendo: películas para ver, si no queda más remedio, en noches de lluvia o de luna llena, recomendadas para morbosillos del sufrimiento innecesario y atroz del prójimo, o para seguidores de maldiciones y similares.

Este año, en RENFE.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…
.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Laboratorio Nº 82: "Se lo come todo... hasta la taquilla" (Agosto 2009)

.
.
TIBURÓN

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

Hoy nos toca hablar de una leyenda del cine: “TIBURÓN”, magistral trabajo de Steven Spielberg, que se convirtió en un éxito mundial instantáneo, recaudando por primera vez los famosos 100 millones de dólares –de 1975-, y que a día de hoy llegaron a ser casi 300. De hecho fue en su estreno la película más taquillera de la Historia.

Aunque Peter Benchley, el autor de la novela, la había escrito teniendo en mente a Paul Newman, Robert Redford y Steve McQueen. Sobre, sobre el definitivo triplete protagonista no se puede decir más que es antológico:
Roy Scheider encarna al jefe de policía, papel que en un principio estaba pensado para Charlton Heston, aunque se le rechazó, circunstancia esta que cabreó tanto a la estrella que puso a caer de un burro a Spielberg, jurando que jamás trabajaría con él –de hecho, tiempo después rechazó el papel que el director le ofreció para “1941”-. El papel de Scheider le fue ofrecido después a Robert Duvall, que no lo quiso para no hacerse demasiado famoso.
.
.
Richard Dreyfuss fue el experto en oceanografía, si bien no se hizo con el papel hasta que John Voight, Jeff Bridges y algunos otros declinaron la oferta.
Y Robert Shaw, que tampoco fue la primera elección de Steven Spielberg, pues el papel estaba pensado para Lee Marvin, que rechazó la oferta porque –y cito- “prefería irse de pesca…” Después se pensó en Sterling Hayden, a quien finalmente prefirieron no contratar por sus problemas de impuestos con el fisco (por cierto que Robert Shaw, para evitar estos mismos problemas, nada más terminar de rodar sus escenas, y para no acumular ciertos días de estancia en el país, salía pitando rápidamente hacia Canadá, donde descansaba hasta que le volvían a requerir).
Las relaciones personales y profesionales durante el rodaje fueron un tanto conflictivas, llegando al extremo en que el propio Peter Benchley fue expulsado del rodaje al hacer numerosas objeciones sobre el climax de la película.
.
.
Robert Shaw no soportaba a Richard Dreyfuss, convirtiendo el día a día en escenario de discusiones e insultos contínuos.
A todo esto se le añadía que Bruce, el tiburón mecánico, fallaba tantas veces, que se pasó más de la mitad del tiempo de rodaje averiado, lo cual devino en algo que inmortalizó a la película, pues no teniendo tiburón que enseñar, a Spielberg se le ocurrió la idea de rodar en primera persona, esto es, mostrarnos lo que el bicho veía. Y fue un éxito.

De la magistral y legendaria música del maestro John Williams, copiada e imitada hasta la saciedad, y que ha creado escuela, les puedo decir que cuando Spielberg terminó la primera audición del tema central, no se le ocurrió más que reírse y decirle a Williams: “venga John, en serio, ¿qué tienes compuesto de verdad para la película?”. Cierto es que, no mucho después, el director le atribuyó la mitad del éxito a la partitura musical.
.
.
Como anécdotas decir:
· Que durante una visita al lugar donde se construía el tiburón mecánico, Spielberg tuvo la idea de gastarle una broma a su amigo George Lucas. El resultado fue que éste quedó con su cabeza atrapada en las fauces de la fiera por culpa de un fallo eléctrico.
· Que la primera vez que se echó al agua al tiburón mecánico, este acabó en el fondo del mar. Hubo que contratar a un grupo de buzos profesionales para bajar a rescatarlo.
· Que algunas escenas rodadas eran tan sangrientas, que el propio director decidió eliminarlas del montaje final (una de ellas incluía a la primera víctima, que no aparecía semitenterrada en la playa, sino flotando –descuartizada- entre los bañistas).
· Aunque basado en esbozos de Howard Sackler y John Millius, el relato del USS Indianápolis fue escrito por el propio Robert Shaw, que se equivocó en la fecha del auténtico suceso, contando que la tragedia ocurrió el 29 Junio de 1945, cuando lo cierto es que fue el 30 de Julio del mismo año. El caso es que la secuencia fue tan impactante, que la Universal ha tenido en mente desde entonces convertir aquella historia en una película, teniendo como protagonista al personaje de Robert Shaw en 1945.
· Que como Roy Scheider no se fiaba ni un pelo de que los buzos le rescatasen a tiempo –si es que algo iba mal- durante la secuencia en que se hunde con el barco, lo llenó todo con hachas, palancas y todo tipo de herramientas, con las que ayudarse a escapar de la trampa por sí mismo.
· Que Spielberg se las vio y se las deseó para evitar que apareciese tierra firme en las secuencias finales, además de volverse loco con los cambios de color en el agua y las condiciones climatológicas.
· Que la famosísima frase “va a necesitar un barco más grande…”, fue improvisada por el propio Roy Scheider.
· Y que Peter Benchley ha declarado que si hubiera sabido sobre tiburones tanto como hoy en día, nunca hubiera escrito la novela. Curioso.
.
.
Resumiendo: “TIBURÓN”, además de innumerables premios, 1 Globo de Oro y 1 BAFTA, recibió 4 nominaciones a los Oscar, alzándose finalmente con 3: Montaje, Música y Sonido, en un año en que se las tuvo que ver con “TARDE DE PERROS”, “TOMMY”, “ADIÓS, MUÑECA”, “EL HOMBRE QUE PUDO REINAR”. “ALGUIEN VOLO SOBRE EL NIDO DEL CUCO”, “EL VIENTO Y EL LEÓN”, “BARRY LYNDON”, “AMARCORD”…. Para que algún indocumentado balbucée todavía que hoy se hace cine. Sin comentarios.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…
.

Lo prometido es deuda...

.
Efectivamente. Y por demanda popular, les ofrezco a continuación más carteles "legendarios" correspondientes a "LA CONQUISTA DEL OESTE" ("HOW THE WEST WAS WON"), que no fueron incluidos en la crítica.
.
Algunos de ellos son de coleccionista, así que disfrútenlos con cuidado...
.
Aquí van dos correspondientes al estreno en España:
.

.
Dos carteles para U.S.A.:
..
Y la serie de carteles -imposible de encontrar... salvo que sea usted un coleccionista y esté dispuesto a soltar un buen dinero- correspondientes al estreno en Francia:
.
.
Un saludo y a pasarlo bien...
.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Laboratorio Nº81: La Gran Diversión (Agosto 2009)

.
LA GRAN EVASIÓN

Buena y Serena Noche Arturo y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

Esta noche vamos a hablarles de “LA GRAN EVASIÓN”, una obra maestra de 1963 basada en un suceso real como fue la monumental fuga del Campo de Prisioneros alemán Stalag Luft III en Sagan (Polonia) por parte de cientos de prisioneros aliados, que contó con un increíble e irrepetible reparto:

Steve McQueen (cuyo personaje se basa en varios oficiales de diversa graduación, y que me le pusieron como disfraz para escapar pantalones blancos –que no dan el cantazo vamos, sobre todo de noche-), James Garner (que utilizó sus propias experiencias durante la Guerra de Corea),
Richard Attenborough (que fue piloto de la RAF y que fue contratado para la película a última hora), James Donald, Charles Bronson (que fue minero antes que actor, razón por la cual sufría también de claustrofobia como su personaje, que no llegó a escaparse del campo al ser trasladado poco antes de la fuga), Donald Pleasence (quien, por cierto, luchó como piloto de la RAF y, tras ser deribado, estuvo prisionero y fue torturado en un campo alemán durante 1 año), James Coburn, David McCallum (a quien Charles Bronson le hizo el chiste de robarle la esposa –la actriz Jill Ireland-, cosa que luego sucedió realmente 4 años después), Gordon Jackson, Hans Messemmer (el comandante del campo, que estuvo prisionero en un campo de concentración soviético), Nigel Stock, y muchos otros...
.
.
La película, fantásticamente dirigida por un especialista del western como era John Sturges, se rodó cerca de Munich, donde se construyó un campo de prisioneros a tamaño real, las secuencias de las persecuciones se rodaron junto al Rín y en algunas zonas del Mar del Norte, y la evasión en moto de Steve McQueen junto a la frontera austríaca y los Alpes. Como los Estudios Bavaria no eran lo bastante grandes para albergar los numerosos interiores, la productora logró permiso del gobierno alemán para usar un parque nacional cercano. La condición fue replantar todos los árboles que se estropearan, que fueron unos 2.000.

Paul Brickhill, prisionero en aquel campo tras haber sido derribado su caza, fue quien escribió la historia en la que se basó la película, si bien hubo otro título anterior –éste de 1950- titulado “El Caballo de Madera”, que no gozó de la popularidad de “LA GRAN EVASIÓN”, escrito por otro ex prisionero, Eric Williams.

Sobre la música de Elmer Bernstein no podemos añadir nada que ya no se haya dicho antes. Obra maestra. Su tema central se ha hecho tan famoso que trasciende al propio ámbito de la película.
Como anécdotas decir:

· Que la verdadera fuga tuvo lugar en Marzo de 1944, con los campos cubiertos aún por nieve, mientras que en la película contemplamos paisajes veraniegos.
· Que ninguno de los puentes, grúas portuarias, contenedores, señales de tráfico y logos de ferrocarril que vemos pertenecen a la época, sino a los años 50 y 60. Y que, salvo el que roban para la huida, todos los aeroplanos que vemos en el aeródromo son americanos.
· Que aunque vemos cómo los 50 son fusilados juntos, en realidad fueron abatidos de diversos modos en diferentes lugares y momentos.
· Que la alambrada contra la que choca Steve McQueen en su huida era en realidad alambre con pequeños trozos de goma anudados que simulaban los pinchos. Por cierto que esta alambrada la hicieron entre el equipo técnico y los actores en los ratos de descanso…
· Que esa moto que conduce McQueen y con la que choca contra esa misma alambrada no existía en los años 40, pues se trata de una Triumph –que además es británica y no alemana-, que no se fabricaría hasta 20 años después de terminada la Guerra.
· Que, además, la secuencia de la persecución en moto fue una imposición de Steve McQueen para aceptar el papel, dado que nada de aquello sucedió ni aparecía en el libro. Por cierto, que el actor –gracias a la magia del montaje- también participó en su propia persecución, disfrazado del motorista alemán que tropieza con el cable que el americano ha tendido de lado a lado de la carretera.
.
.
· Que Steve McQueen detuvo la producción hasta que el guión fue reescrito para darle más relevancia y papel a su personaje.
· Que Bud Ekins fue quien realizó el salto en moto sobre la alambrada y no Steve McQueen –que se estrelló al intentarlo-, lo cual demuestra que el actor no efectuaba siempre sus escenas de riesgo. Ekins también le volvió a doblar en “BULLIT”.
· Que a uno de los evadidos le vemos leyendo el periódico francés “Liberation”, que no se publicó ni un solo día durante la guerra.
· Que a otros fugados les descubrimos robando bicicletas y botes de remos, cuando en realidad eso no sucedió, habida cuenta que si eran capturados tras haber robado cualquier cosa, eran juzgados por cargos criminales.
· Que al verdadero comandante del campo lo encarceló la GESTAPO, no por no conseguir evitar la evasión, sino por haber participado en una trama de mercado negro.

Resumiendo: “LA GRAN EVASIÓN” es uno de esos títulos que aguantan formidablemente bien el paso del tiempo, a cuyo visionado casi nadie se resiste a pesar de sus miles de pases por TV. Y es que, además de ser una obra maestra… es que es entretenida.

Buena y Serena Noche Arturo y demás insomnes…
.