miércoles, 25 de febrero de 2009

Para fanáticos del Manga...


Y para los fans del género, les presento los seis posters de la próxima "DRAGONBALL EVOLUTION". No me babeen los teclados...







Vayan preparando sus técnicas marciales...

lunes, 23 de febrero de 2009

Películas que vienen


Aquí me tienen otra vez, trayéndoles los carteles de títulos que van teniendo más próximo su estreno. El primero es otro diseño para "WATCHMEN", esta vez francés:


Otro para "OUTLANDER", con Jim Caviezel (uno de los actores más desaprovechados de los últimos tiempos...)


Nueva versión de "LA TUMBA DE LIGEIA", basado en la obra de Poe:


Tres modelos para el remake de "PELHAM 1, 2, 3", con Denzel Washington y John Travolta:




Y la noticia de que, casi con toda seguridad, volveremos a tener en la pantalla grande una nueva entrega de "LOS CAZAFANTASMAS", con el mismo director y el mismo reparto -aunque parece confirmado que no volverá Sigourney Weaver-.


Pues nada, a esperar...

domingo, 22 de febrero de 2009

Laboratorio Nº24: "¡Qué Tostón!" (Abril 2008)



"POZOS DE AMBICIÓN"

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

 

Repasaba con Walpurgo sus canciones de campamento –es que este verano le mando 15 días a Vinuesa-, cuando he comprendido que tengo la obligación de hacerles algunos comentarios sobre “POZOS DE AMBICIÓN”.

Esta es una de esas películas que te tienen engañado durante la mayor parte del metraje –y aquí hay como para aburrir: cerca de 2 horas y media- (…) que ya no sabes ni qué codo apoyar ni que cachete –y perdonen la expresión- está más acorchado; se hace más larga que un documental sobre la Transición…

Y digo que te tienen engañado, porque empiezas pensando que o es que la película es muda o es que el sonido está mal, y cuando ya te entran ganas de dar palmas para ver si arreglan el problema o para ver si la joven de delante se arranca por sevillanas y anima la sesión –porque la cosa lleva un cuarto de hora soporífero- el sonido aparece por fin. Entonces te arrellanas en la butaca y durante otra hora más no sabes si es una obra maestra o la mayor chorrada de los últimos tiempos. Pero no, el final te resuelve la duda: es una enorme tomadura de pelo, un atraco a taquilla armada, un canon de la SGAE por la espalda. ¡Madre mía, qué historia tan tonta y tan mal rematada! La poca gente que aguantaba todavía en sus localidades no daba crédito a sus ojos: 150 minutos y 4 muertos para que el director parezca decir al final que “no sé cómo demonios acabar esta tontería sin que me rayen las puertas del coche…” Mala con avaricia.

Y lo curioso es que algún indocumentado ha dejado caer por ahí lindezas del estilo de “esta es la película del año”, “una reflexión sobre la condición humana”, “tiene una fotografía metafórica” y no sé cuántas memeces más… Pero no se lo crean. Por cierto, ¿sabe alguien qué es una “fotografía metafórica”?

Paul Thomas Anderson, culpable tanto de la dirección como de la adaptación de esta chorrada, comentó en rueda de prensa que antes de comenzar el rodaje veía todas las noches “EL TESORO DE SIERRA MADRE”…  Pues podía haber comprendido lo que es verdaderamente cine y haberse hecho monje cartujo… Sin comentarios.

Daniel-Day Lewis, convincente en su papel de bisnieto del personaje de “GANGS OF NEW YORK” –porque es un clon- está histriónico, pasado de rosca y exagerado como un futbolista pidiéndole al árbitro que pite falta. ¿Oscar por este trabajo? Bueno, si se lo han regalado a Bardem por lo que ha hecho, a Lewis tendrían que hacerle un monumento en la Isla de Pascua. Por cierto, que ambos actores rodaron sus respectivas películas a la vez, en la misma zona de Texas.


De Paul Dano, visto en “LA PEQUEÑA MISS SUNSHINE” y perpetrador del doble papel de hermano listo y predicador milenarista, lo mejor que se puede decir es que te saca tanto de quicio… que solo estás esperando que lo seque el sol y se lo lleve el viento… Es un tronquito de chocolate, empalagoso durante sus discursitos, y aburrido como una ostra cuando el director no le dice si sonreir o hacer alguna mueca a destiempo –que es lo que sucede durante toda la película-

Del resto del reparto, nada. Pasable sin más.

La música, de Johnny Greenwood, pues la pueden poner de fondo para ambientar una partida de mus en el fondo de una piscina. La fotografía, vestuario y ambientación son los típicos del Medio Oeste Americano: o sea, todo visto ya hasta la saciedad. Nada de nada.

Resumiendo: título perfecta y obligadamente olvidable, que no añade ni lo más mínimo a ningún género –en particular-, ni al séptimo arte –en general-. Producto para ver gratis en tarde de lluvia y viento por el TDT dentro de un año. Ni se les ocurra pagar por verlo.

 

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

 

Dice refrán japonés: “si pagas por ver película idiota, al salir cine gente no nota diferencia entre tú y película…”

Gracias, Maestro Nisu. Es un monstruo.

sábado, 21 de febrero de 2009

Laboratorio Nº64: "No hay quien se lo crea..." (Febrero 2009)


“RED DE MENTIRAS”


 Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

 

En esta ocasión quería hablarles de una tontería titulada “RED DE MENTIRAS”, película en donde un devaluado Ridley Scott da más muestras de su cansancio, que ya viene de lejos. Y lo sentimos, porque es uno de nuestros directores favoritos. Pero hay que reconocer que abrazar tanto el cine descerebrado-explosivo-violento y comercial no lleva a buen término a nadie.

La historia está escrita por un pipiolo, David Ignatius, que lo único que había escrito hasta el momento era una carta a su madre por Navidad. Y se le nota, claro, lo mismo que al guionista, William Monahan, cuyas colaboraciones para cine son “INFILTRADOS” y “EL REINO DE LOS CIELOS”. Y ahí se acaba la experiencia.

Y me explico.

Nadie en su sano juicio se puede creer que un agente de campo de la CIA, entrenado para sacarle los hígados a su madre política, robarle la bicicleta a un niño, tragarse un discurso del Presidente del Gobierno o para comer cosas que harían vomitar a una cabra –todo en un mismo día-, sea tan lerdo como para ir a enamorarse de la niña musulmana de turno, pasando para ello por el filtro de la familia y los vecinos, e incluso yendo a dejarse machacar los dedos por un tarado mental de Al-Caeda o a servir de protagonista en un vídeo de estos mismos majaderos.

Pero claro, si esta es la premisa que da pie a más de media historia, estamos perdidos.

Leonardo Di Caprio no lo hace mal, pero no es suficiente como para que el espectador se involucre en esta guerra. Su forma de proceder como espía tiene el mismo efecto en el espectador que los discursos de los pasados premios Goya: bostezos con peligro para la integridad temporo-mandibular.

De Russell Crowe comentar que muchos de los kilos que ganó para el rodaje se le debieron fijar como grasa en el cerebro, porque está horrendo en su papel. Sobra totalmente. Es como un descargador de muelles interpretando a Shakespeare mientras maneja una grua de pluma: difícil de asimilar.

Del sintético resto del reparto, haciendo hincapié en el jefe de los Servicios Secretos Jordanos -que parece que se ha tragado los palillos en un restaurante chino-, lo mejor que se puede decir es que son tan expresivos como los leones de Las Cortes.

Y no me olvido de ella, la musulmana que vuelve imbécil a DiCaprio, ese cúlmen de la interpretación, esa oda al séptimo arte, esa merluza con velo que se carga la película desde que aparece. Lástima que haya personajes que no les maten a los dos minutos de metraje…

 


Como anécdotas decir:

 ·         Que cuando Russell Crowe le hace una foto a su hijo jugando, la cosa está difícil… porque no sabemos qué narices estará viendo a través de la pantalla… que está apagada.

·         Que las matrículas que vemos en lo que se supone es Jordania… en realidad son de Arabia Saudí

·         Que en la secuencia de la bomba en Ámsterdam, los trajes de los bomberos sí son de allí, pero las ambulancias y el resto del equipo son americanos…

·         Que, al estar rodada en Marruecos, toda la ropa que vemos es de allí… y no de Irak ni de Jordania.

·         O que en la secuencia en que a Di Caprio le dejan en medio del desierto de Siria, quienes le van a recoger después son del Servicio Secreto Jordano. El problema es que nadie un poco inteligente se cree que Siria fuese a permitir jamás una operación como esa en su territorio…

 

Resumiendo: Título que te crees a medias y te decepciona también a medias. Los personajes protagonistas no son creíbles más que a medias, y tal vez en televisión pueda colar a medias.

  

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

jueves, 19 de febrero de 2009

Laboratorio Nº63: "Cuestión de Gustos" (Enero 2009)


“CUESTIÓN DE HONOR”

 

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

 

Esta noche hay un dilema: no sabemos si la película que tenemos entre manos es muy buena o un petardo de cuidado. Se trata de “CUESTIÓN DE HONOR”. El tema está más visto que el discurso de un político: véase, departamento de policía corrupto hasta las cachas -con todos quemados hasta las nalgas- donde un agente –más bueno que un verso de Bécquer- obra milagros por la paz mundial. Sin embargo, y para variar, el acercamiento martiriológico que hacen sus protagonistas es algo que no suele verse a menudo.

Edward Norton, que es un actor fuera de serie, interpreta a la perfección a un policía –quemado, para variar- que es tan bueno que parece tonto. Le dan tantas en el cielo de la boca, que estás esperando que resurja como Rocky Balboa: a guantazos hasta con las farolas.

Y en el otro lado tenemos al eternamente triste y cabizbajo Colin Farrell, con esa cara de deberle un millón de euros a CajaMadrid. Da pena verle… hasta cuando hace de malo. O sea, penoso. Porque además le ha tocado el peor papel de todos, con la inmolación final incluida, al estilo de San Sebastián –solo que sin flechas y sin romanos- y que rechina bastante por lo absurda.

Jon Voight, que parece la SGAE: está en todas partes, se aburre como una ostra con la tontería de papel que le han soltado, después que Nick Nolte lo rechazase argumentando una lesión crónica de rodilla. Se aparece en los momentos y lugares más peregrinos para largar una frase rocambolesca. Es el típico personaje prescindible.

El resto del reparto, de relleno. Sin más. Nada que decir. Son como personajes de un cuadro de El Bosco: surrealistas y psicológicamente acéfalos. Para irse con ellos a las rebajas…



Gavin O’Connor se ha encargado de dirigir el producto, pero su falta de oficio lastra continuamente el resultado. El hombre tiene ganas, pero ahí se queda. La poca experiencia televisiva y alguna cosilla para cine –ligera y mala-, no logran refrescarle la cabeza ni un poquito. Flojito, flojito… Eso sí, su guión –perpetrado en comandita con su amigo Joe Carnahan- se halla repleto de tantos y tantos tacos –creyendo que así lo hacen más real- que los diálogos no son más que larguísimas líneas de burradas escatológicas, interrumpidas de cuando en cuando por alguna palabra normal.

 

Como anécdotas decir:

·         Que cuando uno de los policías dispara contra el tendero, lo hace una sola vez… pero que luego el muerto luce dos expléndidos agujeros de bala…

·         Y que, por cierto, los papeles protagonistas estaban pensados para Mark Whalberg y Hugh Jackman, pero que no llegaron a hacer la película en 2001 porque, según dicen, tras el 11-S no estaría bien visto darle tanta leña a la Policía… Pues bueno…

 

Resumiendo: Película que colará en taquilla, gracias a una sociedad donde la gente está convencida de que Amadeo de Saboya es un personaje de Harry Potter, o donde se creen que Obama les pagará la hipoteca... pero en realidad no se trata más que de un tostón, feo y desagradable, violento hasta emasculación mental de los come-nachos y similares –a quienes encantará, faltaría más…-

  

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

lunes, 9 de febrero de 2009

Lo que muchos están esperando...


Si mucho no me equivoco, estos 3 posters harán las delicias de algunos aficionados... Pertenecen a la próxima entrega de HARRY POTTER. ¡Que los disfruten!




Y termino con los 4 que me quedaban pendientes de "CORALINE":





Hasta la próxima...

lunes, 2 de febrero de 2009

Laboratorio Nº23: "La Primera, la Mejor" (Marzo 2008)



Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitariuos desde éste su laboratorio:

 Estaba analizando con Walpurgo los efectos colaterales del vino sobre las encuestas de población activa, cuando se me ha ocurrido que ya que se nos acerca el estreno de “INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL”, podría ser interesante darle un repasito al anecdotario de “EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA”, primera entrega de la saga, para muy pesar del Sr. Spielberg, que trató de arreglar digitalmente algunos gambazos en su lanzamiento en DVD. La película está plagadita de antenas de televisión, reflejos de cámaras y equipos en espejos, cristales y chapas, armamento inexistente o adelantado a su tiempo, y muchas otras cosillas. Que esta pequeña relación de gambazos sirva como homenaje a esta gran película.

 

El primero que se me viene a la cabeza tiene lugar durante la pelea en el bar de Marion. Durante esta secuencia, Indiana Jones comienza disparando con su revolver, que poco después se convierte misteriosamente en un Colt 1911, luego en una Walter P-38 alemana –estamos en 1936 y ésta no se fabricaría hasta dos años después-, y finalmente vuelve a ser el Colt. Pero de su revolver original no volvemos a saber nada… Por cierto, nuestro héroe llega a disparar cerca de 20 veces, sin recargar nunca…



·         Recuerdos del Futuro. Siguiendo con el tema del armamento milagroso, hay que añadir que el lanzacohetes con que Jones amenaza el arca en la isla es un RPG-7 soviético… que no se fabricaría hasta 1962.

·         Vuele con el avión del futuro… Indiana vuela hacia Asia a bordo de un Clipper Boeing 314… aunque no sabemos cómo lo logra, porque este avión (que tuvo su vuelo inaugural en 1938) no inició su vida comercial hasta 1939… ¡tres años después del año de la película!

·         Tiempo al tiempo… La película, recordemos otra vez, se sitúa en 1936, año en que Egipto estaba bajo dominio-mandato de Gran Bretaña, de modo que parece bastante improbable que los nazis pudiesen montar una operación militar de tanta envergadura como la que aparece en la película… sin que nadie se percatase de tal circunstancia, ¿no?

·         Afrika… ¿qué? Este es un buen gambazo procedente del servicio de documentación… y de los propios guionistas: es difícil que el Afrika Korps anduviese enredando en 1936 por Egipto, tal y como aparece en la película. Este cuerpo de ejército no se fundó hasta 1942…

·         ¿Dónde dice éso?  Cuando el personaje de Marcus Brody, director de la universidad, le cuenta a los agentes del gobierno que la Biblia dice que “el Arca podía destruir montañas y arrasar regiones enteras…”, les está metiendo un buen gol… pues en ninguna parte del libro sagrado existe tal referencia.

·         Pues alguien se la llevó allí, ¿no?  En la película se nos cuenta que el Arca está en Tanis porque se la llevó del destruido templo de Jerusalem un faraón llamado Shesonq. El problema es que este hombre ni detentó tal cargo –de hecho fue un rey nubio- ni estuvo en Jerusalem en los tiempos en que desapareció el Arca.

·         Una de países… En el mapa sobre el que vemos reflejado el recorrido que hace Indiana Jones, aparece “Tailandia”, que en 1936 aún se llamaba Siam. En el mismo mapa también aparece “Jordania”, que no se llamó así hasta 1949. Hasta entonces era “Transjordania”.


·         Como los animales tampoco están libres de ser protagonistas de su correspondiente gambazo, les comentaré que los pájaros que se pueden escuchar al comienzo de la película no habitan la selva peruana, ni siquiera el continente sudamericano. De hecho hay uno con un muy peculiar canto, el “Kookaburra”, que habita Australia y Nueva Guinea. Un poco lejos para el pollo. Por cierto, ¿recuerdan las serpientes que aparecen en el “Pozo de Almas”? Bien, pues ninguna de las especies que se ven pertenecen ni a Egipto ni a zona cercana alguna. ¿Cómo llegaron hasta allí? Es más, ¿de qué se alimentan?

·         Un turista accidental. Y terminaré con este último gambazo: el camión que se llevaba a Marion acaba de explotar e Indiana y el mono están “agarrandose” una buena cogorza como forma de ahogar las penas. Si se fijan bien, a la izquierda de la pantalla, un joven pasea vestido con camiseta y vaqueros… mientras todos los demás visten su correspondiente chilaba.

 

Espero haberles despertado las ganas de volver a ver esta buena película.

 

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…