domingo, 31 de agosto de 2008

Laboratorio Nº49: "Estilo, Clase, Guión..." (Agosto 2008)

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“EL GOLPE”

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:


Walpurgo me ha hecho una petición especial para esta noche, y como aún seguimos repasando clásicos durante lo que queda de verano… pues se la concedo (pero que se vayan preparando los “MAMMA MIA!” y similares basuras.


Les voy a hablar de “EL GOLPE” (no, no tiene nada que ver ni con parquímetros ni con tarifas de electricidad), verdadera joya del Séptimo Arte y legado para generaciones venideras. Esto es cine, estos son actores y esto es un guión. Un engranaje perfecto, que marca el canto de cisne del cine clásico, con una producción que perdurará para siempre.


¿Y qué les puedo decir del reparto de esta maravilla? Paul Newman, Robert Redford –que primero rechazó el papel antes de aceptarlo, después que Jack Nicholson también lo rechazáse-, Robert Shaw –cuyo papel le fue ofrecido primero a Richard Boone, luego a Oliver Reed e incluso a Stephen Boyd-, Charles Durning, Eileen Brennan, Harold Gould, Ray Walston... todos magistrales, dando una verdadera lección del cine que podría hacerse a nada que hubiese ideas, talento y menos efectos especiales.


El director, George Roy Hill, que procedía de la TV, había tenido en 1969 como mayor éxito “DOS HOMBRES Y UN DESTINO” con la misma pareja protagonista, si bien el verdadero bombazo de su carrera fue “EL GOLPE”, éxito que realmente no volvió a repetir con los pocos títulos que dirigió hasta su retirada.
¿Y la música? Pues como todo lo demás: perfecta, un clásico irrepetible. Obra maestra. Marvin Hamlisch arregló los legendarios temas de ragtime compuestos por Scott Joplin entre 1900 y 1910 y todo ello pasó a la Historia.


Del genial vestuario, obra de la legendaria y 18 veces nominada Edith Head, solo decir que ganó el octavo Oscar para su creadora –que, por cierto, fue el último en lograr, pocos años antes de su fallecimiento-


En tiempos se pensó en rodar un precuela, donde se contasen los años jóvenes del personaje de Paul Newman, pero el desastre de taquilla de la continuación protagonizada en 1983 por Jackie Gleason acabó con el proyecto.

En la entrega de los Oscars correspondientes a este año, cuando David Niven presentaba a Elizabeth Taylor para anunciar el galardón a Mejor Película, Robert Opel hizo su famosa aparición corriendo por el escenario en pelota picada (por cierto, al tal Opel le encontraron asesinado en su galería de arte de San Francisco en 1979, aunque no creemos que ambos hechos estuvieran relacionados…)

Como anécdotas decir:

· Que los billetes de 100 dólares que aparecen no se imprimirían hasta los años 60, y la película se desarrolla en 1936
· Que las botellas de cerveza que les sirven durante la partida de póker están vacías
· Que Robert Shaw había tenido un percance deportivo poco antes del rodaje, lesionándose un tobillo, por lo cual introdujo la cojera que presenta su personaje –que no estaba en el guión-.
· Que en la secuencia en que matan a Salino, ésta va a emplear un revolver con silenciador… lo cual es completamente inútil. El disparo se escucharía igualmente.
· Que Robert Redford le dice al taxista que le lleve al 110 de una calle, pero que cuando llegan lo hacen al 118… y nadie nota nada raro…
· Que salvo un solo plano, las manos que vemos realizando las virguerías con las cartas pertenecían a un especialista y no a Newman…
· Que la cafetería donde se encuentran Robert Redford y Robert Shaw es la misma que años después sería empleada en “REGRESO AL FUTURO” y “REGRESO AL FUTURO 2”, pues todas ellas se rodaron en los decorados de la Universal.
· Que la película recaudó 160 millones de dólares de 1973…
· Que Robert Redford no llegó nunca a ver la película hasta Junio del 2004


Resumiendo: “EL GOLPE” fue nominada a 11 Oscars, ganando 7 de ellos, en un año en que se enfrentaba a “LUNA DE PAPEL”, “UN TOQUE DE DISTINCIÓN”, “EL ÚLTIMO TANGO EN PARIS”, “SALVAD AL TIGRE”, “GRITOS Y SUSURROS”, “TAL COMO ERAMOS”, “AMERICAN GRAFFITTI”, “SERPICO”, “EL EXORCISTA”…
(Walpurgo) Y alguno por ahí dice que ahora se hace cine. Sin comentarios…

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

miércoles, 27 de agosto de 2008

Laboratorio Nº8: American Chorradas (Noviembre 2007)


"AMERICAN GANGSTER"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Le daba la cena a Walpurgo, cuando he querido advertirles de una nueva amenaza cinefílica: “AMERICAN GANGSTER”, la última película perpetrada esta vez por Ridley Scott, antaño magnífico director, atraido ahora por el lado oscuro de la Fuerza y la pasta loca, convencido -parece que por su peor enemigo- para rodar un guión sin alma ni interés alguno.

Esta absoluta memez, que desgraciadamente se estrenará en España creo que en breve, es un coladero de recursos pretenciosos y sobadísimos, que le llevan a uno a pensar durante gran parte del metraje “esta película ya la he visto”, pues nada de lo que vemos es original, todo ha salido ya en los “Padrinos”, “Godfellas”, “Casinos”, e incluso en “Los Soprano”. Fíjense cómo será la cosa que Ray Liotta y James Gandolfini fueron unas de las primeras elecciones para el reparto…

La historia, se la reviento… y no les cuento nada nuevo: es la de “policía que se pasa de bueno, odiado por sus corruptos compañeros, y que se encarga de escuadrón especial de buenos buenísimos, con la misión de acabar con un malo malísimo que vende droga cási hasta a su madre, pero que a ratos se deja querer por el espectador hasta el punto de llegar a esperar que no le cojan los buenos…”. ¿No les recuerda a un híbrido remix de “Serpico” con “Los Intocables”?

El bueno, Russell Crowe, que iba a haber sido Benicio del Toro, llega a resultar más pesado que los anuncios de la SGAE en los DVD’s (de hecho estás deseando que se la pegue y se jubile lo antes posible). Se dice que Crowe escuchó cantidad de cintas magnetofónicas con la voz del auténtico Richie Roberts para ser capaz de hablar igual que él. Bueno, ¿y qué? ¿A quien le importa cómo hablaba este sujeto? ¿Es que es un premio Nobel? ¿Es un locutor de radio? Es más, todo esto es una historia tan tonta que nos da igual que sea verídica.

¿Y el malo Denzel Washington? Pues un Scarface negro y angelical, que no hace más que comer chicle en todas sus películas, y que sonríe tanto porque ya había cobrado 20 millones de dólares, gracias a la primera y fallida tentativa de Antoine Fuqua de rodar esta chorrada, a los que sumó casi otro tanto cuando Ridley Scott sí lo hizo. Cosas de los contratos.

Luego vemos la cantidad de personajes y cabos sueltos que se encuentran a lo largo de la trama, producto de recortes en el metraje, que nos aseguran otro de esos “montajes del director” en 20 discos, pero que te vuelven loco durante el primer visionado público.


A esto le sumamos los gambazos y anacronismos que siembran la película (está plagadita). Situada a finales de los 60, principos de los 70 no hace más que enseñar anuncios con direcciones de internet, metros de los años 80, pistolas que cuando se desenfundan son de un tipo y una marca y que cuando se disparan son de otros totalmente diferentes o aviones militares que no entrarian en servicio hasta casi 20 años después… Hasta Rusell Crowe tiene post-it’s pegados en los libros de leyes que consulta, y eso que estos papelitos pringosos no se vieron por las tiendas hasta 1980.

Y lo mejor de todo: al final nos cuentan –y se está convirtiendo en costumbre últimamente- cómo fueron los años siguientes del malo auténtico, Frank Lucas. El problema es que esos datos también están mal (y eso que Ridley Scott fue asesorado por los personajes reales…)

Y Termino. Si ven la película doblada… se la cargan, y si la ven en versión original… se estomagan. No tiene desperdicio.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

sábado, 23 de agosto de 2008

Laboratorio Nº48: Surrealismos, Elefantes y otras historias (Agosto 2008)



“EL GUATEQUE”

Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:


Estaba la semana pasada recogiendo con Walpurgo los restos de los sándwiches y las caipirinhas que nos tomamos con Yolanda y las chicas aquí abajo, porque Arturo estaba de vacaciones –él se lo perdió- , cuando se me ocurrió el próximo título del que hablarles: “EL GUATEQUE”, surrealista comedia de 1968 y gran homenaje a Jacques Tati y su personaje –siempre silencioso- de Monsieur Hulot. con un Peter Sellers en plena forma, colaborando nuevamente con Blake Edwards. Por cierto, esta es la única película fuera de la serie de la Pantera Rosa en que ambos formaron equipo.


Antes que nada quería hacerles un comentario: una comedia no significa que el espectador tenga que estar riéndose de continuo a mandíbula batiente, sino que logre mantener un tono general de distensión con momentos álgidos de ingenio. Eso es “EL GUATEQUE”, un fluir de situaciones inmersas en un escenario –la casa del productor cinematográfico, creada en los estudios de la Metro- donde se desarrolla la fiesta que da nombre al film, y en la que las diferentes historias que se cruzan se hallan conectadas entre sí por el personaje delirante del actor hindú Bakshi, encarnado por el genial Sellers.

El guión original prácticamente era inexistente; de hecho se trataba de un mero esbozo que no llegaba ni a las 60 páginas. Nadie sabía lo que iba a hacer Peter Sellers tras la voz de “acción”, pues fue improvisando todo a medida que se rodaba, con sus compañeros siguiéndole, mientras se grababa a la vez en un magnetoscopio con objeto de visionar lo que se acababa de rodar.
Sobre los actores decir que Peter Sellers está sencillamente genial, con momentos absolutamente inolvidables que forman parte ya de la Historia del Cine. Solo la secuencia inicial, parodiando a la antigua “GUNGA DIN”, con su corneta que no termina de morirse de ninguna forma o con la voladura de la maqueta del fuerte, vale más que toda la comedia rodada en las últimas décadas…
De Claudine Longuet podemos decir más bien poco, pues su carrera fue inexistente, y que su intervención en esta película fue meramente coyuntural, como vehículo para impulsar su carrera como cantante –que tampoco fue nada del otro mundo-.
El resto del reparto, bien, muy correcto, destacando los hilarantes personajes del camarero que se bebe todo lo que sirve, y del maître.
La música, compuesta por el maestro Henry Mancini, es perfecta, y la dirección de Edwards impecable.

Como anécdotas decir:

· Que el título original iba a haber sido algo así como “FIESTA EN HOLLYWOOD”
· Que la chimenea que hay en la casa es la misma que aparecía en la estación de ski en “LA PANTERA ROSA”. Y esto no fue lo único que se aprovechó de esta película, pues durante la secuencia en que Sellers destroza el cuarto de baño, podemos escuchar una versión instrumental de la canción “It Had Better Be Tonight”, que también pertenecía a dicha película.
· Que cuando Claudine Longuet interpreta su canción, lo hace acompañada exclusivamente de su guitarra acústica… aunque, inexplicablemente, escuchamos también una flauta y otros instrumentos invisibles.
· Que Peter Sellers requirió personalmente el consejo del gran músico hindú Raví Shankar para que le dirigiese a la hora de tocar el sitar en la secuencia de créditos.

Resumiendo: “EL GUATEQUE” fue estrenada en un año en que compitieron títulos como: “OLIVER!” (que, por cierto, ganó el Oscar a la Mejor Película sin ganar ningún otro), “LOS PRODUCTORES”, “FUNNY GIRL”, “LA SEMILLA DEL DIABLO”, “ROMEO Y JULIETA”, “EL LEON EN INVIERNO”, “ISADORA”, “LA BATALLA DE ARGEL”, “LA EXTRAÑA PAREJA”, “EL BUENO, EL FEO, EL MALO”, “BULLIT”, “EL PLANETA DE LOS SIMIOS”, “2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO”… Y les digo lo mismo de siempre: que todavía queda alguno por ahí que dice que ahora se hace cine. Sin comentarios…

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

Laboratorio Nº7: "Tu Insensatez Les Hace Taquilla..." (Noviembre 2007)


"EL CASO WELLS"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Acabo de regresar del Mogollón-Polis, porque Walpurgo no aprende y aún intenta hacerme encontrar alguna película interesante que llevarme a los ojos. ¡Qué le vamos a hacer! Yo no me acostumbro… ¡Y encima con los guionistas de Hollywood en huelga! Lo que no sé es huelga de qué… Tal vez… de creatividad…

El caso es que entro en la sala, consiguiendo acceder milagrosamente a mi butaca sin quedarme pegado en un suelo mostoso y churretoso, esquivando los restos sin reciclar de la sesión anterior. Y cuando he creido que nada podía empeorar, han comenzado unos anuncios dirigidos a hacerme comprender qué películas trataré de no ver jamás en mi vida, porque si lo mejor aparece en los trailers… ¡cómo será el resto!

Bueno, al grano.

La cinta que he tenido que padecer en silencio –como las hemorroides mentales de su director, Wai Keung Lau, culpable de este bochornoso y tedioso subproducto- ha sido “EL CASO WELLS”, una nueva tontada rematadamente supina en grado sumo, cocinada por dos guionistas que podían haber iniciado la huelga antes de escribir esto.

La trama no tiene nada de original (malo malísimo a quien alguien muy quemado a punto de jubilarse o de cesar en su cargo tiene que parar los pies contrarrelój, antes de que se cepille a pobre inocente). Pero no se engañen, que en esta película todos son culpables… de haber accedido a rodarla.

Richard Gere está pasado de rosca, cansado, torpe, autocomplaciente con todos los tics que está acuñando en los últimos 20 años de profesión, en los que rueda títulos tan porcinos como los ojos que le han dejado a Robert Redford en su penúltimo lifting (que parece que los mofletes se los hubieran grapado a las nalgas)

De la chica, Claire Danes, a la que Gere entrena para el puesto que él va a dejar vacante, es que es mejor ni hablar –se lo juro-. Ya le habíamos padecido en la catastrófica “Romeo y Julieta”, con DiCaprio, “Terminator 3”, o en la más reciente "Stardust". Temas aparte, como el de que no hay ni un solo buen papel para una actriz hoy en día, esta buena mujer debería escardar cebollinos en su pueblo. No sirve para esto. Es más mala que la trama de “Resident Evil 3” (por cierto, absténganse de ver esa porquería).

La película es visualmente fea, gráficamente exagerada, sexualmente desenroscada, e ideológicamente chorras, siempre procurando más y más ideas a la banda de tarados porno-adictos de Internet con pretensiones mesiánicas y posters de “SuperModelo 2007” en las paredes de sus madrigueras.

Todo el tinglado es desagradable, remarcado por una fotografía aún más fea que la frase publicitaria que amenaza al posible e incauto espectador (“Tu Miedo es su Deseo”) que parece el lema del Ministerio de Hacienda.

Y ya cuando la proyección termina, sobreviene la última humillación por parte del exhibidor: te echan directamente a la calle como ganado, con la vejiga a punto de reventar, animándote a que vuelvas en otro momento… con todo puesto desde casa.

Sin comentarios.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

miércoles, 20 de agosto de 2008

Un Recuerdo muy sentido para todos

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Desde el Laboratorio queremos hacer llegar nuestro pesar a todos los familiares de las víctimas. Un fuerte abrazo.
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Laboratorio Nº6: ¡Vaya vecindario...! (Noviembre 2007)



"EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Venía del super-mega-multi-cineplex con walpurgo, acordándome de lo que he tenido que caminar por culpa de un pipiolo armado con un artefacto parecido a una espada láser, que me ha obligado a aparcar el coche a 3 kilómetros de la entrada.

Y lo peor es que luego mi vecino de asiento se ha pasado toda la película comiendo esos asquerosos nachos, ocultos bajo una enorme capa de un subproducto parecido al queso cheddar fundido –que no lo es-. Y yo me preguntaba: ¿es que este chico no ha cenado?, hasta que he descubierto el mamotretico contenedor de palomitas y el descomunal depósito de basura-cola que se iba a tragar en breves minutos la criatura, todo ello de proporciones bíblicas…

Bueno. Vamos con el tema del que les quería hablar, aprovechando el estreno de “SOY LEYENDA”, que no es otro que el de recordar su versión anterior: “El Ultimo Hombre Vivo”, y algunas de las anécdotas que podrán ustedes descubrir en cuanto que las televisiones aprovechen para emitirla…

Al comienzo de la película, Charlton Heston -que se supone es el único hombre vivo sobre la faz de la tierra (los demás son “albinos envueltos en togas” que solamente salen de noche), recorre la desértica ciudad a bordo de un descapotable. Aunque quizá no sea cierto que es el “único”: en sendos planos generales vemos a un despistado que pasea a lo lejos por una acera, y una calle al fondo repleta de tráfico…

Tampoco tiene suerte con el reproductor de 8-pistas que lleva en el coche, porque suena lo que le da la gana y no el cassette que le introduce, que es la cinta de Frank Sinatra correspondiente al album “Strangers in the Night”, mientras que lo que suena es el tema central de la película “A Summer Place” de Max Steiner… Por cierto, que un pequeño bidón rojo de combustible no para de enredar, pues no hace más que aparecer y desaparecer en el asiento trasero entre un plano y el siguiente.

Después vemos que este hombre tiene que estar continuamente dependiendo de generadores (en su casa, en el cine…) para poder obtener electricidad, lo cual obviamente indica que nada produce energía en ese mundo desolado. Ahora bien, ¿y por qué funcionan todos los semáforos de la ciudad?

Luego nos surge otra duda: en lugar de demoler, tapiar o cegar las casas adyacentes a la suya, las deja “tal cual”, con lo que los “muchachos de Mathias” (los malos) pueden atacarle con toda comodidad continuamente desde sus ventanas…

Y siguiendo con los despropósitos, más tarde descubrimos que, durante toda la secuencia en que se nos cuenta lo del accidente de helicóptero del protagonista, en el cristal de la cabina se refleja todo el tiempo el mismo e inamovible árbol. Así es muy difícil llegar a tiempo con la vacuna que podría salvar a la Humanidad, desde luego…

Y antes de que se me olvide, échenle un vistazo a la secuencia en que Heston hace una revisión al chico infectado por el virus. Cuando le examina los ojos, una de las lentillas que crea el efecto blanco casi sin pupila se mueve y se coloca en su sitio correcto…
En fin, que ni el director ni sus ayudantes tuvieron un buen día por lo que parece. Esperemos que esta nueva versión de Will Smith no nos traiga por la calle de la amargura… Ya les hablaré de ella.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

sábado, 16 de agosto de 2008

Laboratorio Nº47: ¡Y DICEN QUE AHORA SE HACE CINE...! (Agosto 2008)



"EL TERCER HOMBRE"


Buena y Serena Noche Yolanda y demás flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:


Estaba preparando con Walpurgo un regalito para nuestro amigo Arturo, por lo bien que lo ha hecho este verano, cuando se me ha ocurrido el tema para el Laboratorio de esta semana.

Quítense los sombreros, enfunden sus mandos de Wii, metan los dichosos e inútiles iPhone en un cajón –mira, rima y todo…-, y prepárense para otro de los clásicos inmensos del Cíne: “EL TERCER HOMBRE”, obra maestra absoluta, libro de texto para indocumentados que dicen que hacen películas o que dicen ser actores. ¡Vamos con ello!


Basada en la novela y guión escritos por Graham Greene y protagonizada por Joseph Cotten, Alida Valli, Orson Welles, Trevor Howard, Bernard Lee (que encarnó a “M” en la serie de James bond) y Wilfrid-Hyde-White (el coronel Pickering de “My Fair Lady”), conforma una obra irrepetible, pues además sus geniales actores hicieron de cada una de sus respectivas interpretaciones toda una clase magistral.

El autor de la novela basó el personaje de Harry Lime en su exjefe del Servicio Británico de Inteligencia, Kim Philby, famoso doble agente y traidor a la causa. Para este papel se pensó en principio en Cary Grant, aunque acabó recayendo en Orson Welles gracias a la insistencia del director, Carol Reed, –a pesar de la oposición frontal del productor, David O’Selznick, que no le quería ver ni en pintura pues afirmaba del actor que “era veneno para la taquilla”. Reed también insistió en tener como co-protagonista a James Stewart, sin salirse esta vez con la suya, pues el productor tenía en mente a Joseph cotten, a sueldo de la productora por aquel entonces y que acabó llevándose el papel.

O’Selznick, como todo buen productor de los de entonces, gustaba de enredar lo más posible, granjeándose el odio de todo el equipo. De este modo eliminó la narración inicial del propio Carol Reed, sustituyéndola por la de Joseph Cotten –que no pega en absoluto-. Así mismo, cortó del montaje original toda referencia al alcoholismo del personaje de Joseph Cotten, así como cualquier detalle que pudiese empañar su imagen de héroe, dejando el metraje 7 minutos más corto. También quiso cambiar el título de la película por algo así como “Noche en Viena”, a lo cual Graham Greene le comentó algo sobre irse a dar una vuelta a su pueblo.

¿Y qué decir de la música de Anton Karas y su cítara, auténtico icono del Cine clásico? Pues que pasó a la Historia con sobresaliente, creando con sus notas el ambiente perfecto para esta historia magistral. Por cierto, a Karas no le descubrió Carol Reed en un bar mientras tocaba, sino en una fiesta de la productora para la que el músico había sido contratado junto con otros como ambientación. Muy poco después, gracias al éxito del film, Karas se hizo inmensamente famoso y superventas con su música, llegando a abrir uno de los clubs más frecuentados de Viena: “El Tercer Hombre”.

Como anécdotas decir:
· Que, como Orson se “despistaba” en los rodajes y se largaba a recorrer Europa, en muchas ocasiones –cuando no aparecía- tuvieron que sustituirle por un doble. Como, además, se negó casi en su totalidad a rodar en las alcantarillas de Viena, Alexander Korda tuvo que construir unos decorados a tal efecto en Londres.
· Que las manos que vemos en la tapa de la alcantarilla son de Carol Reed y no de Orson Welles, que volvió al rodaje de una de sus correrías con dos semanas de retraso –por cierto, este plano fue idea de Welles, que se lo propuso al director-
· Que el gato del personaje de Harry Lime fue encarnado por tres animales, cada uno de un tamaño, color y raza diferentes, lo cual –si uno se fija un poco- resulta un tanto desconcertante…
· Que en una secuencia en que los actores viajan de noche a bordo de un jeep por Viena, en la proyección que vemos tras ellos se puede descubrir –inexplicablemente- un autobús inglés de dos pisos. Curioso…
· Y para terminar, que cuando comentan que el reloj de cuco es la única contribución de Suiza al mundo… pues se están colando, porque proceden de la Selva Negra, en Alemania…

Resumiendo: “EL TERCER HOMBRE” solo recibió el oscar a la mejor fotografía en blanco y negro –obra maestra de Robert Krasker-, en un año en que se enfrentó en la ceremonia de los oscars a “LAS MINAS DEL REY SALOMON”, “EL PADRE DE LA NOVIA”, “CYRANO DE BERGERAC”, “FLECHA ROTA”, “NACIDA AYER”, “LA COSTILLA DE ADAN”, “LA JUNGLA DE ASFALTO”, “PÁNICO EN LAS CALLES”, “EVA AL DESNUDO”, “EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES”… Y, como suelo añadir, hay por ahí algún iluminado que dice que ahora se hace cine. Sin comentarios…

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

martes, 12 de agosto de 2008

Laboratorio Nº5: "Total no tienen que pasar cosas..." (Noviembre 2007)


"FRACTURE"

Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Venía de pasear con walpurgo, cuando he recordado mi más reciente y nefasta experiencia cinefílica. Un producto perpetrado por el presunto e infumable Gregory Hoblit, especialista en bodrios televisivos. Les hablo de “FRACTURE”. Y les cuento.

Decidí escoger la película que nos ocupa, tras buscar alguna que no reflejase las obsesiones sexuales de algún pseudo-director españolín que sueña con ver en pelota picada a su actriz fetiche, los desvaríos guerracivilistas de algún nieto subvencionado, las pesadillas de casquería de algún grupo de enfermos mentales, la última chorrada mafaldiana de un sobadísimo Woody Allen, o la última obra maestra dirigida por alguien con apellido de mueble de Ikea…

Cuando se inicia aquel espectáculo calamitoso, uno ya intuye que las cosas no van a ir muy bien, máxime porque todo el tinglado depende de que sea un policía muy concreto el que acuda a la casa, que se preste a entrar –armado- a negociar –teniendo a gente experta en el Cuerpo-, que además tire su pistola y la pierda de vista, y que Mr.Hopkins pueda pegarle el cambiazo al arma… Solo faltaba también que en aquel potaje Marte se tuviese que alinear a la vez con Júpiter y Morata de Tajuña…

Después colmamos la tontería con otra, pues alguien dice que la mujer tiene pulso… y se lanzan a hacerle la reanimación cardio-pulmonar. ¿Para qué, si está viva?
Acto seguido el médico dice que a la mujer le han disparado en el córtex frontal; luego la vemos vendada y tiene un puntito de sangre SOBRE el pómulo derecho, pero finalmente Hopkins le cuenta al policía que le disparó CONTRA el pómulo izquierdo… ¿Se tratará de la bala mágica de Kennedy, que sigue enredando?…

Más tarde, tras no explicar por qué el policía siente tanto amorío desesperado por alguien a quien solo ve 2 horas a la semana para un “quickie” gorrinero, el servidor público se pega un tiro… en lugar de matar antes al causante de toda su desgracia. ¡Si es que no tiene sentido!
Y no voy a hacer comentarios sobre cómo se soluciona la tostada tras ver dos móviles iguales en una mesa...

Finalmente, toda la mandanga acaba reduciéndose a un argumento legal gracias al cual se le podría juzgar otra vez a Hopkins por el asesinato, si bien está tan cogido por los pelos… que cualquier juez sajón, con la desternillante ausencia de pruebas que tiene delante, echaría para atrás la petición del fiscal en la vista preliminar. Vamos, que el chavalín tiene menos posibilidades de ganar el caso que yo de hacerme una foto vestido de Pantera Rosa en Venus.

Anthony Hopkins –y su doblador- repiten todos los tics que ya hemos visto en todos los Hannibal Lecter, limitándose a poner el nombre como tirón de taquilla y a llevarse la pasta por este bodrio alimenticio.

Del resto de peatones que se aburren como ostras en pantalla… pues decir que se salva algo Ryan Gosling en su papel de ayudante del fiscal, aunque con el aspecto de niño que tiene, uno se pregunta si no empezó a trabajar en la oficina del fiscal al terminar la Primera Comunión…
Y de Rosamund Pike, que sobra más que un patinete en el fondo del mar, decir que es la excusa para un poco de sexo blanco, una cena absurda y unos minutos de metraje totalmente zarrapastrosos… Nada. Y poco más. Ahorren su dinero y su paciencia.

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

sábado, 9 de agosto de 2008

Laboratorio Nº46: ERASE UN DETECTIVE PRIVADO...



"ADIOS, MUÑECA"

Buena y Serena a todos los flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio:

Esta noche les quiero hablar del título que inspira al laboratorio. Se trata de “ADIOS, MUÑECA”, de 1975, cine negro en cantidades industriales, cuya música, compuesta por David Shire, es la que escuchan ustedes cuando comenzamos (…)
Basada en la novela del mismo título, escrita por Raymond Chandler, ya había sido llevada al cine anteriormente en dos ocasiones: “THE FALCON TAKES OVER” de 1942, con George Sanders, e “HISTORIA DE UN DETECTIVE” de 1944, con Dick Powell.

En esta tercera adaptación del clásico de Chandler, Robert Mitchum asume la tarea de construir un Philip Marlowe que –a decir de muchos- es el mejor detective privado –y muy quemado- de la Historia del Cine. De hecho las frases del personaje son lo mejor de lo mejor, con una clase de ironía que solamente ha igualado en alguna ocasión Bruce Willis.
El actor acababa de rodar “YAKUZA” y le apetecía quedarse a descansar por California una temporada, con lo cual este nuevo rodaje le venía de perlas. Nada más terminar se enfundó un pijama, se metió en una cama y rodó su papelito de vicealmirante Halsey para la aparatosa –y mucho, porque era en Sensurround- “LA BATALLA DE MIDWAY”, si bien no mucho tiempo después volvería a encarnar a un moderno Philip Marlowe en el remake de “EL SUEÑO ETERNO” que, la verdad sea dicha, se lo podían haber ahorrado… como el plan energético…

Charlotte Rampling, más enigmática y guapa que nunca, elegida por su inquietante “PORTERO DE NOCHE”, dibujó una perfecta Velma Valento, insinuante y magistral como el personaje perfecto de cine negro que era en la novela. Uno de esos papeles femeninos que aplastan, machacan y deshacen al protagonista masculino. Perfecta.

El guionista adaptador fue David Zelag Goodman, autor de trabajos como “LA FUGA DE LOGAN”, “PERROS DE PAJA” o “LOS OJOS DE LAURA MARS”, entre otros.
Dick Richards, escritor, productor y actor de segunda fila, metido a eventual director, fue el encargado de firmar este tinglado –y la verdad es que, salvo “MARCHAR O MORIR”, no dirigió ni hizo ninguna otra cosa realmente reseñable.

David Shire, como les comentaba al comienzo, fue el compositor de la maravillosa banda sonora. Hasta este momento, venido de la TV, solo era conocido por su trabajo para cine en “PELHAM UNO, DOS, TRES”, componiendo posteriormente títulos como “TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE” o “2010”, por citar algunos. Después siguió su irregular carrera volviendo a TV.

Como anécdotas decir que, fijándose un poco, descubrirán a Silvester Stallone en un breve papelito de armario, poco antes del bombazo internacional de “ROCKY”.
Y que el traje que viste Robert Mitchum -del que solamente había uno, de modo que no podía cambiarse- pertenecía al fondo de guardarropa de la productora. Se había confeccionado en los años 40 para Victor Mature, y se dice que Mitchum no hizo más que quejarse durante el rodaje sobre tal circunstancia, alegando que –y cito textualmente- “estaba harto de ir por ahí llevando encima el viejo traje pedorreado por Victor Mature”

Resumiendo: película maltratada por la industria y la crítica… pero respaldada en su día por el público, aunque de premios… mejor no hablar en este caso, porque lo único que sacó “Adiós, Muñeca” fue una nominación para Sylvia Miles como Mejor Actriz Secundaria, en un año en que se enfrentaron en los Oscars títulos como: “NASHVILLE”, “ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO”, “HINDENBURG”, “TOMMY”, “TODA UNA VIDA”, “TARDE DE PERROS”, “DERSU UZALA”, “AMARCORD”, “EL HOMBRE QUE PUDO REINAR”, “LOS TRES DIAS DEL CONDOR”, “EL VIENTO Y EL LEÓN”, “TIBURÓN”, “BARRY LYNDON”… y añado lo de siempre… que algún optimista sigue diciendo que ahora se hace cine. Sin comentarios.
Si pueden hacerse con ella en DVD les recomiendo que lo hagan. Se lo pasarán bomba quienes no la conozcan… y quienes la recuerden revivirán tiempos más jóvenes… claro.

Buena y Serena a todos los insomnes…

viernes, 8 de agosto de 2008

El Laboratorio se solidariza con la Libertad



Gracias a "London Runner" por prestarnos a Walpurgo y a mí la bandera de Tíbet Libre.
Creo que no hacen falta más comentarios...

jueves, 7 de agosto de 2008

Laboratorio Nº4: "DE PROPORCIONES BÍBLICAS..." (octubre 2007)


"BEN HUR"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Le estaba enseñando sánscrito a walpurgo –sin mucho éxito, por cierto- y se me ha venido a mi preclara y canosa cabeza la idea de contarles algunas anécdotas de una monumental cinta, que en 2009 cumplirá 50 años de su estreno. Hablamos de “BEN HUR” y de los tiempos en que el precio del cine no era un atraco. Y es que ahora no sabes si te están dando la vuelta de los siete euros o es que se le ha caído la medalla de la primera comunión a la taquillera. Vamos, que te dan ganas de devolver los diez céntimos como si estuvieses jugando a las chapas.

Pero vamos con el tema:
La cosa ya empieza fuerte, con posibles viajes vacunos en el tiempo, pues el ternero que aparece en el establo, justo durante el navideño comienzo de la película, pertenece a la raza Holstein, que no se crió en aquella zona hasta el siglo XX.
Cuando Ben Hur regresa de su aventura romana y anda ya en Tierra Santa, su amigo el jeque Ilderim exclama "¡Por las barbas del Profeta!" refiriéndose a Mahoma... que no viviría hasta seis siglos después de la época en que se desarrolla la acción de la película...
Metidos ya en la secuencia de la carrera de cuadrigas, llaman especialmente la atención detalles como por ejemplo el de las huellas de neumáticos que se ven en la arena del circo. Será que Michelin abría su mercado hebreo ya por aquel entonces…
Después vemos cómo uno de los participantes luce un explendido par de zapatillas deportivas, para descubrir a continuación que los romanos estaban verdaderamente adelantados, pues en una de la ruedas con pinchos en sus ejes, se aprecia claramente una tuerca hexagonal.
¿He dicho “adelantados”? Más que eso, porque en otro momento de la carrera, la sombra de un avión atraviesa la pista...
Pero lo mejor viene si se paran a contar el número de cuadrigas que comienzan la famosa carrera: nueve. Ahora las que se destrozan: cuatro. Y ahora las que terminan: seis. Para mí que algo no cuadra... ¿Espontáneos en el Circo Maximo?
Terminada la carrera Ben Hur entra a ver a su ex amigo Mesala y deja su corona de laurel encima de una mesita que hay a la entrada del lugar. Al marcharse... díganme: ¿dónde está la corona? ¿Dónde está la mesa? ¡Todo ha desaparecido! No se puede dejar nada en un circo romano...
Además de estas lindezas circenses, y como su seguro servidor ya peina bastantes canas, recuerda dos gambazos que solamente se apreciaban en la pantalla gigante, a saber…
Que uno de los soldados que tocan la fanfarria en la pista lleva reloj de pulsera… y que entre los arcos del circo, fijándose con mucho cuidado, puede descubrirse un automóvil Austin Mini de color rojo... ¿Estaría allí por si al gobernador le entraban las prisas por volver a casa?
Y termino comentando que para el papel protagonista se pensó en Rock Hudson, Marlon Brando, Burt Lancaster, Kirk Douglas, Cesare Danova, en un jóven e incipiente Paul Newman (quien había intervenido en la penosisima “EL CALIZ DE PLATA”, e incluso en el español Ricardo Valle (generosamente apadrinado por Ava Gardner). Para el papel de Mesala (que originalmente era para Charlton Heston) la elección recayó en Stephen Boyd, aunque antes se pensó en Leslie Nielsen, que llegó incluso a hacerse algunas pruebas de cámara.

Bien, pues ya volveremos en otro momento con el tema…

Espero no haberles quitado el sueño.
Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

miércoles, 6 de agosto de 2008

Laboratorio Nº3: "DISPAREN AL GUIONISTA" (Octubre 2007)

"EL TREN DE LAS 3:10 PARA YUMA"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Estaba cepillando a mi querida mascota Walpurgo, cuando se me ha ocurrido prevenirles contra una nueva chorrada procedente de Hollywood, tonta como ella sola, aburrida y predecible a más no poder. Les hablo de “3:10 to Yuma”, remake inútil e innecesario de aquel western clásico del año 1957 titulado “El Tren de las 3:10 para Yuma".

Esta nueva versión, perpetrada por el tedioso y soporifero James Mangold (y es que no tienen más que recordar la abominable peliculita sobre Johnny Cash “I Walk the Line”), es insufrible… ¡Qué quieren que les diga! A lo largo de casi 2 horas de metraje este hombre logra que nadie del reparto se crea lo que está haciendo, convirtiendo el producto final en una ensalada de tiros más parecida a cualquier episodio de western televisivo que a una obra mayor. No hay nada peor que comprobar cómo los actores se rien del director y –por supuesto- del público, pensando lo que van a ganar por la memez que están rodando.

Russell Crowe ejerce de malo malísimo –aunque con una vena moral sentimentaloide de pacotilla trasnochada-, liderando una banda de anormales que, para seguir con la tónica general del cine de hoy en día, incluye a un psicópata de tres al cuarto de gatillo fácil e instintos desaforados, con menos cerebro que el director del Macbeth de Patrick Stewart que se representa estos días en el Guielgud de Londres (por cierto, no vayan a verla).

Luego está Christian Bale –que no sabemos quién le ha engañado- encarnando a un ex tirador de élite del Ejército de la Unión, que en su día sufrió la amputación de un pie, y que se pasa toda la película cojeando ostensiblemente con uno de madera hasta que, en los tiroteos, corre como Carl Lewis en los SanFermines…

Y no me quiero olvidar del trasnochado Peter Fonda, que recibe un disparo en pleno estómago, para sacarle la bala el doctor le mete los brazos hasta casi los codos en la herida y no le queda casi ni cicatriz, y que en la siguiente secuencia el hombre está en pie y dispuesto para todo como si nada… Esto sí que es una recuperación y lo demás son tonterías.

Los escenarios, fotografía y decorados sí son buenos, aunque ya los hemos visto miles de veces, y la historia… pues refanfinflante, como siempre. Les aconsejo que se queden con el original de 1957 o con cualquier episodio de “El Virginiano” y que se ahorren el tiempo y el dinero.

Espero no haberles quitado el sueño.
Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

martes, 5 de agosto de 2008

Laboratorio Nº2: DONOSTI WARS (Septiembre 2007)



"FESTIVAL DE SAN SEBASTIAN & STAR WARS"


Buena y Serena Noche Yolanda, y demás flatliners e insomnes solitarios, desde éste, su laboratorio:

Le limpiaba los colmillos a mi querida mascota Walpurgo, cuando he recordado que se celebran 30 años del preestreno en el Festival de San Sebastián de “LA GUERRA DE LAS GALAXIAS”. Tres décadas desde que nuestro querido Alfonso Eduardo, desde aquel plató al aire libre nos presentaba a algunos de los personajes de la película, añadiendo que a aquel robot chaparrito se le conocería con el nombre de “Arturito”, mientras entrevistaba a Gary Kurtz, productor del invento. Después vendría el clip/avance de una batalla espacial que nos marcaría a muchos para siempre…

Pero lo que realmente me trae hoy hasta ustedes es el hecho de comentar algunas anécdotas y otras cosas con respecto a lo que el Sr. George Lucas ha dicho y desdicho a lo largo de los años sobre esta obra y sus secuelas.

Este hombre, mentalmente complicado y socialmente perdido para la causa, recorrió unos cuantos estudios con un manuscrito debajo del brazo (el cual, después del estreno y viendo el negocio, fue novelizado también por él mismo -y se nota, porque no es un buen escritor-). Se basaba en una vieja película japonesa titulada "THE HIDDEN FORTRESS" o “LA FORTALEZA ESCONDIDA”, así como en una mezcla de películas bélicas y de aventuras (por ejemplo, como ya saben todos, la secuencia final de la estrella de la muerte, no es sino una copia de la famosa "TREINTA SEGUNDOS SOBRE TOKIO").


En aquel manuscrito se contaba la historia de un joven que llegaba a convertirse en un importante y poderoso guerrero galáctico. En principio, el título de aquella historia era –y traduzco todos los títulos- "LA HISTORIA DE MACE WINDU", cambiado más tarde a "LAS AVENTURAS DE LUKE SKYWALKER", aunque después se convertiría en "LAS GUERRAS DE LAS ESTRELLAS: MÁS AVENTURAS DE LUKE SKYWALKER, CONTADAS POR MACE WINDU", " LAS GUERRAS DE LAS ESTRELLAS: MAS AVENTURAS DE LUKE SKYWALKER", acabando en "THE STAR WARS" y -finalmente- "STAR WARS". En algunos países se tituló "QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE", en España "LA GUERRA DE LAS GALAXIAS", y en Francia "LA GUERRA DE LAS ESTRELLAS".

Sirva todo este enorme lio de nombres para darle una idea de cuál era la verdadera intención de Lucas... Lo de "Episodio IV: Una Nueva Esperanza" se le ocurrió mucho después, con el estreno de "EL IMPERIO CONTRAATACA" (basado en un argumento de Lucas, novelizado sobre el guión cinematográfico), pues la idea de una trilogía no se barajó hasta haber visto la recaudación de la primera película.

¿Sabian que
"...aunque ahora diga lo contrario, George Lucas SI tenía previsto rodar las NUEVE películas de STAR WARS?. En su día comentó que su intención era la de hacer que una familia entrase por la mañana en el cine y saliese por la noche, después de ver 18 horas de SW. Y esto está escrito.
...que, también el amigo Lucas, dijo hace años -tras el estreno de "EL IMPERIO CONTRAATACA"- que los verdaderos protagonistas de SW eran... R2D2 y C3PO, para después convertir a Anakin Skywalker en la cabeza visible que verdaderamente protagoniza todo el "invento"?. ¿En qué quedamos?"
Pero cuidado, porque mientras que en una entrevista afirma que jamás habrá una tercera trilogía, en otra nos cuenta que no descarta la posibilidad -aunque remota- de continuar la historia...

Resumiendo: Lucas nos contó muchas cosas hace 30 años, y ahora nos cuenta otras muy diferentes. Y con respecto al tema de la Fuerza, poco hay que decir. Ustedes pueden creer lo que quieran. Da igual, lo de menos es la apariencia, sino la esencia.

Espero no haberles quitado el sueño.
Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

domingo, 3 de agosto de 2008

Laboratorio Nº1: SRA.MORBINSON (Sep 2007)


(Este Laboratorio fue editado y emitido con menos locución -por razones de duración-. Aquí les presento el texto completo)

"EL GRADUADO"


Buena y Serena Noche Yolanda, amiga mía, culpable de sacarme de mi retiro y devolverme al mundo de la cinefilia.

Y a ustedes, queridos flatliners e insomnes solitarios, también Buena y Serena Noche desde lo más profundo de este frío, húmedo y cavernoso laboratorio:

Estaba jugueteando con las zarpas de mi estimada mascota Walpurgo cuando, con motivo del lanzamiento en DVD del film “El Graduado”, Edición de Coleccionista 40 Aniversario, el próximo 11 de Septiembre en USA (¡vaya fecha!), se me han venido a mi preclara cabeza algunos comentarios sobre el tema.

En primer lugar desvelarles la cruda realidad a aquellos que sientan cómo sus manitas tiemblan ante la posibilidad de gastar dinero en otra tonteria más: no se va a tratar de un “pack”en cuatro o cinco discos (que solamente son dos), junto a lo que –además- vayan a poder encontrar un mugriento trozo de lo que te aseguran fue una vez el negativo original, o algunos dientes de la bragueta de Dustin Hoffman. En absoluto. No va a haber prácticamente ninguna diferencia con la edición del 2005, salvo por algún retoque de sonido y, tal vez, uno o dos extras incluyendo a ancianos recordando su participación en el rodaje (de eso sabe algo Richard Dreyfuss, que aparece en un cameo muy, muy breve), o a la propia y santa madre del director, relatando desde una improvisada sesión de ouija sus avatares de ultratumba.

Y ya que estamos con estas cuitas, aprovecho la ocasión para dedicarle un cariñoso vómito crítico a las editoras de DVD’s, cuando anteponen al título de la película en cuestión la coletilla “Edición de Coleccionista”, como aparente signo de distinción, sin serlo en absoluto. De hecho casi ya no hay un solo lanzamiento que no vaya dirigido a los “coleccionistas”…
Unicamente se suelen incluir unos comentarios metidos en alcohol –que lo parece a veces- por parte de alguien que han conseguido enredar para participar en el gazpacho en que se acaba convirtiendo aquello. Pocas excepciones hay, pocas, mis queridos insomnes…
Los extras de esta edición que nos ocupa no les van a aportar mucho que digamos, salvo en el bochornoso caso de que su ignorancia cinefílica sea para nota…

Ahora que parece que Walpurgo vuelve su atención al noble –y sin embargo denostado- arte del lavado de morro y entrepierna, estaba recordando cómo en el ya lejano Año del Señor de 1969, Abril para ser más exactos y dos años más tarde que en el resto del mundo, acudimos Walpurgo y su oscuro servidor a la Gran Vía al estreno de “El Graduado”, para ver las correrías (no quiero chistecitos) de un tal Benjamín Braddock, alias Dustin Hoffman más jóven… pero igual de bajito, tras haber logrado graduarse como hombre de bien. O eso parecía, porque la infinita pierna que aparecía en el cartel de la película no presagiaba nada bueno. O tal vez sí, no lo sabíamos, aunque curiosamente aquella pierna no pertenecía a la Bancroft –como todos creíamos y deseábamos-, sino a la entonces desconocida Linda Gray (más recordada después por ser la mujer de J.R. en el interminable y casposo a más no poder culebrón televisivo “Dallas”, aunque en Londres protagonizó la versión musical de esta misma historia). Lo que sí era cierto es que la cara de bobo del muchacho Hoffman aventuraba parte del morbo que llevó a muchos a dejarse caer por la taquilla.

El caso es que, queridos descerebrados y similares, lo de ver a la Bancroft durante unos 107 minutos de metraje seduciendo a Dustin Hoffman era, cuando menos, bastante penosillo. No nos engañemos. “Ante la necesitate no hay pecate” que dijo alguien en alguna ocasión, dispuesto a pecar tras haber prometido y prometido…

Encapricharse de un tipo como Hoffman: profundo –más que bajito-, desgarbado como un permanente sufridor de resacas, con canillas en lugar de piernas, narigudo hasta la necesidad quirúrgica y tan solo seis años más joven en la realidad que la Bancroft (¡vaya!), hacía concebir esperanzas al más común de los mortales (si bien es cierto que también te preguntabas cómo era posible aquella impúdica chapuza de relación…). Lo que nos lleva a recordar que, para el papel de Benjamín, estuvieron propuestos –hasta con pruebas de cámara en algún caso- tipos (entre otros muchos) como Robert Redford (de quien Mike Nichols llegó a decir que no sabía lo que había que hacer con una chica y que, por esa razón, no le iba a escoger como protagonista), Charles Grodin (que era más feo aún de joven que ahora, y que no se puso de acuerdo con el sueldo…), Burt Ward (el Batman televisivo), Jack Nicholson o el mismísimo Warren Beatty (que había sido la primera elección). Por cierto, Mel Brooks, marido de Anne Bancroft, tenía prevista la intervención de Dustin Hoffman en su conocida “Los Productores” y, por esa misma razón, esperaba que el actor no cuadrase en el papel de amante –ficticio- de su mujer, para no perderle. ¿A que les gustan estos saraos de entre bambalinas, morbosillos míos?

Bueno, mientras termino de prepararme una taza de café bien cargado, mas que nada para no dormirme mientras pienso en ustedes metidos en sus respectivas cunas, voy a hacer dos incisos; uno en forma de nota para cinéfilos presidencialistas: el papel de padre de Dustin Hoffman estuvo a punto de caerle en el regazo a Ronald Reagan… y otro inciso menos impactante: que Gene Hackman, que tenía entonces la misma edad que su amigo Hoffman (y ahora también), estuvo interpretando durante unas cuantas jornadas de rodaje al Sr. Robinson, hasta que le despidieron (nunca se supo el por qué).

No sé qué me he puesto en el café, pero sabe a rayos… ¿No sería esta lata la de la comida de Walpurgo?

Bueno, para el papel de la Sra. Robinson estuvieron en uno u otro momento seleccionadas, en mayor o menor medida, Doris Day, Susan Hayward, Judy Garland, Patricia Neal (quien declinó la oferta por acabar de recuperarse recientemente de un problema cardiovascular), Jeanne Moreau y, agárrense, la propia Ava Garner… ¿Se imaginan a nuestra Ava enrollada alrededor de Hoffman? Esperamos con impaciencia la versión restaurada por ordenador, donde esta imposible pareja sea recreada bit a bit…
Solamente añadir que la novia de Hoffman, Katharine Ross, solo era ocho años más jóven que la Bancroft, o que Sally Field estuvo a punto de hacerse con el papel.

Por cierto, y vaya este detallito morboso para los depravados perseguidores de anécdotas rastreras, fíjense en la cara que se le queda a la Bancroft cuando, de improviso, Dustin Hoffman se agarra en plan cochinero a uno de sus pechos, como tactaría una Mouse de chocolate belga un sexador de pollos, vamos. Los ojos se le abren como platos ante la sorpresa… pues aquello no estaba en el guión: se le ocurrió a Hoffman unos minutos antes de rodar la escena. ¡Pues menos mal que no se le pasó por la cabeza alguna otra lindeza, caramba!
El caso es que les hizo mucha gracia –a todos, menos a ella- y la “palpación pulmonar” quedó positivada e inmortalizada para los restos…

¿Y qué me dicen de la última escena, cuando los fugitivos, a bordo ya del autobús, dejan de reírse y se petrifican con aquellas caras de póker, mezcla de seriedad y tristeza? ¿Están acaso pensando en lo que dejan atrás y en las responsabilidades a que van a tener que enfrentarse de entonces en adelante? Rotundamente, no.
Se debió a que Mike Nichols les había gritado –con cierta mala leche- para que riesen y riesen durante aquella toma, de tal modo que cuando dejó de hacerlo, ambos actores se quedaron –como se suele decir- “aplanados”. Y como al siniestro realizador le gustó la reacción… pues la dejó en la copia final. Algo así como la paloma de Bergman en “El Séptimo Sello”, que no era una representación –para nada- del Espíritu Santo, sino un bicho que andaba por la playa y que al director le pareció que podía “dar” bastante bien en pantalla.

Definitivamente me voy a pasar al té. Esto no hay quien se lo tome…

¿Y qué les cuento sobre la música? ¡Estáte quieto, Walpurgo! Perdonen, queridos insomnes, pero mi mascota quiere comerse al gato…

Como decía, ¿qué les cuento sobre la música? Pues lo obvio, que los temas de Simon & Garfunkel traspasaron la barrera de la pantalla y famosearon todo lo que pudieron y más, aunque estuvieron en un tris de no aparecer en el film: como ya he comentado anteriormente, Mike Nichols quería a Jeanne Moreau para el papel de la Sra. Robinson a toda costa, así como al duo de cantantes para la composición de ciertos temas, pero a los productores ni les gustaba la idea de que una francesa, madura y sensual, enredase como protagonista de la historia, ni que un par de progres aportasen las notas musicales que bendijesen la incestuosa relación. Finalmente todo quedó resuelto: Nichols renunciaba a la Moreau si se quedaban los otros dos… y la producción continuó…

Pero voy a terminar deshaciendo algunas tramas musicales, comúnmente aceptadas. Decir, por ejemplo, que lo curioso es que la canción “Mrs. Robinson” no fue escrita para la película… y que tampoco se llamaba así, sino “Mrs. Roosevelt” (por la mujer del presidente Roosevelt, evidentemente). Que Simon & Garfunkel no cantan ni una sola estrofa de la canción en el film, sino tan solo unos cutrecillos coros, y que dos canciones que sí que habían sido compuestas para la producción no fueron incluidas, acabando en el álbum “Bookends”. Sus títulos eran "Punky's Dilemma" y "A Hazy Shade of Winter". (¿ven como lo de pasar las vacaciones en Irlanda, con Walpurgo, ha servido para algo?)

Espero no haberles desvelado. Por esta semana cierro el laboratorio y me voy a sacar a Walpurgo, para que se alivie en la esquina de los minicines de aquí al lado. ¡Que vaya películas tenemos últimamente!

Buena y Serena Noche Yolanda y demás insomnes…

sábado, 2 de agosto de 2008

Laboratorio Nº45: LA DAMA MÁS BELLA




MY FAIR LADY

Buena y Serena Noche a todos los flatliners e insomnes solitarios desde éste su laboratorio: por cierto, como ya no sé si es hora valle o qué y si entonces podemos encender el ventilador o irnos en tren a Alpedrete, Walpurgo y yo estamos pensando montar en el laboratorio un spa con sauna. Están todos invitados.
Pero mientras nos decidimos por las griferias y el alicatado, les voy a hablar de otro peliculón: “MY FAIR LADY”, considerado por críticos y aficionados como el mejor musical de toda la Historia del Cine –así como una de las más elegantes, con más clase y mejores películas también-. ¿Y por qué esta afirmación tan rotunda? Veamos.

Ya solamente con el elenco protagonista: Rex Harrison, Audrey Hepburn, Stanley Holloway y Wilfrid Hyde-White, el éxito estaba prácticamente asegurado, respaldado por unas canciones fabulosas y una música soberbia.
Basada en la obra teatral “Pigmalión” de George Bernard Shaw, que ya había sido llevada al cine en 1938, adaptada por el propio autor con nuevas escenas creadas para la pantalla, vio su estreno en las tablas neoyorquinas a mediados de los años 50, irrumpiendo en Londres en 1958 de la mano de Rex Harrison y Julie Andrews.
Finalmente es llevada de nuevo a la gran pantalla, esta vez en 70mm, Technicolor y sonido Estereo, con el mejor director de actrices de la historia: George Cukor, el Maestro (aunque la primera elección iba dirigida a Vincente Minnelli, que se pasó tanto con el salario… que le recomendaron unas vacaciones en su pueblo, y después a Joshua Logan, que fue descartado cuando se le ocurrió proponer al tacañísimo productor, Jack Warner, rodar gran parte de la película en el verdadero Londres y no todo en decorados de estudio. Vamos, de hecho casi despiden a Alan Jay Lerner, el letrista, por la misma razón…)
Para esta empresa el productor optó por Audrey Hepburn –en perjuicio de Julie Andrews, de quien Jack Warner (luciéndose) pensó que no era bastante fotogénica para “dar bien en pantalla”. De hecho le obligó a hacer una prueba de cámara previa, a lo que la Andrews se negó, recomendándole algo muy escatológico para su proyecto. Me imagino que, cuando ganó el oscar de ese mismo año por “Mary Poppins”, se estaría acordando de Mr. Warner… y él de ella.
La Hepburn interpretó un par de canciones, siendo únicamente la primera estrofa y el final de “Just You Wait” lo que permaneció con su voz original-, para después ser doblada en todas las demás por Marnie Nixon –veterana en estas lides-. Por cierto, tal y como la actriz descubrió algún tiempo después, si hubiera rechazado el papel, éste habría recaído en Elizabeth Taylor –que lo quería a muerte…-. Con todo, la prensa inició una campaña para desprestigiar la elección de Audrey Hepburn como Eliza, argumentando que “cómo alguien de treinta y tantos años se atreve a encarnar a un personaje de 21”, o que “cómo una actriz que no canta puede interpretar ese papel”.
Para el personaje de profesor Higgins tambien enredaron lo suyo, pues antes de hacer recaer la obvia elección en Rex Harrison –pues Jack Warner pensaba que el actor era demasiado viejo-, pensaron en Noel Coward, Michael Redgrave, George Sanders, e incluso Cary Grant –que no solamente se negó a hacer la película, sino que amenazó a los productores con recomendar a todo el mundo que no fuesen a verla salvo que la protagonizase su amigo Rex. Además añadió que su tono de voz habría sido más adecuado para Eliza que para el profesor-. Incluso hubo un acercamiento a Peter O´Toole, que exigió una cantidad lo bastante desorbitada –a propósito- para no poder ser seleccionado.
Al genial Stanley Holloway –que había encarnado magistralmente al padre de Eliza en los escenarios-, también se lo quisieron quitar de en medio en pro de un actor más conocido por el gran público… (Siempre pensando que la gente es tonta… como si fuesen contribuyentes españoles…)

Del vestuario (del maestro Cecil Beaton), de la música y del resto de la producción… ¡qué vamos a añadir! La Perfección.

Como anécdotas decir que la dirección del profesor, el 27A de Wimpole Street, no existe (solamente llega hasta el 27).
Que -¡misterios del guión!- el Coronel Pickering sale a buscar a Eliza… ¡y desaparece para siempre de la película!
Que el gramófono que aparece en el estudio del profesor Higgins perteneció en la realidad a Caruso.
Que el actor Henry Daniell, que interpreta al embajador, cayó fulminado por un infarto al poco de terminar de rodar su secuencia.
Y que en 1994 Robert Harris restauró en toda su gloria original esta maravilla, mejorando el sonido y muchos planos que habían desaparecido por el paso de los años.

Resumiendo: “My Fair Lady”, con 12 nominaciones, se alzó finalmente con 8 Oscars (incluyendo Mejores Película, Director y Actor), en un año en que competían títulos como: “BECKET”, “MARY POPPINS”, “LA NOCHE DE LA IGUANA”, “ZORBA, EL GRIEGO”, “TOPKAPI”, “¿TELEFONO ROJO?: VOLAMOS HACIA MOSCÚ”, “CANCIÓN DE CUNA PARA UN CADAVER”, “SIETE DÍAS DE MAYO”… Y alguno sigue diciendo por ahí que ahora se hace cine. Sin comentarios.

Buena y Serena Noche a todos los insomnes…